Eres una persona muy selectiva Tauro y únicamente abres tu corazón a quien sabes que merece la pena de verdad. No confías en cualquiera y no abres tu corazón a la primera persona que te da cariño. Te cuesta confiar en la gente porque eres una persona muy desconfiada desde la cuna. Así es, posiblemente ya antes de dar tus primeros pasos ataras tus juguetes para que nadie los utilizara o algo así, pero en definitiva Tauro, a ti no te venden algo podrido porque lo detectas a miles de kilómetros de distancia.

Puedes presumir de tener una buena fama y de tener una coraza que no deja entrar moscas minúsculas y lo sabes. Pero en el fondo, también sabes que eso te ha hecho daño en más de una ocasión…

Eres realmente dura/o contigo mismo cuando dejas que esas paranoias se apoderen del motor de tu mente y lo sabes.

Hay veces que has llegado al punto de “ver cosas donde no había nada” y de hacer de bruja en las sombras atando cabos invisibles y estructurando teorías que no tenia ni pies ni cabeza… Que sí, que muchas veces no has fallado en tus intuiciones Tauro, es cierto… Muchas veces has dado en el clavo gracias a ese olfato tan brujo que tienes tan bien guardado, pero sabes que muchas más veces de las que deberían de ser han sido imaginaciones tuyas por culpa de pensar tanto… En realidad no lo puedes controlar porque todo es fruto de tu mente Tauro.

Te puede interesar: Lo que Tauro puede echar de menos en su vida amorosa

Recuerda, eres una persona muy pero que muy inteligente y eso, si no lo controlas del todo bien, se puede volver un arma muy poderosa y jugar a veces en tu contra. No te castigues tanto Tauro, déjate llevar. No te centres en intentar averiguar toda la ficha policial de esa persona que no te entra ni con vaselina por los ojos ¿vale? Tu mente te agradecerá el no ser tan dura/o contigo mismo en ese sentido.