La única cosa que realmente se echa de menos en tu relación amorosa es no desear nada fuera de lo normal. No querer más. Aceptar lo que normalmente hay. Tauro, sabemos que eres una persona muy responsable con los pies muy en la tierra y con las ideas bastante claras (exceptuando esos momentos de indecisión máxima que te dan cuando vas a cenar o a comer en algún restaurante nuevo) y que, para bien o para mal, luchas por todos y cada uno de tus intereses. Pero ¿sabes qué? Que últimamente has adoptado mucho el papel de “todo está bien” y eso no se puede alargar más.

Sabemos que eres una persona muy realista y que sueña poco despierta. Sabemos que no te gusta fantasear, que te va mas el hacer realidad y que no dejas para un sueño todo lo que puedas hacer realidad.

Te gusta hacer cosas como salir a cenar, ir al cine, ir a dar un paseo o hacer alguna experiencia con amigos… Te gusta mucho andar en tu zona de confort porque ahí controlas Tauro, es tu naturaleza de tierra firme y dura y lo sabes. Pero mira Tauro, todo tiene un límite y el estar dentro de tu zona de confort siempre a todas horas no haría que nada emocionante visite a tu vida. ¿En otras palabras? Que necesitas más salero, más chispa y más picante en tu vida.

Sabes que cuando te pones manos a la obra para hacer realidad tus deseos, no fallas. Imponte uno nuevo Tauro: el de hacer que todo cambie, que la chispa no se vaya. Si trabajas duro para mejorar y para atraer cosas nuevas a tu vida, lo agradecerás y lo sabes Tauro. Lo último que querrás es ver cómo la química se convierte en un bloque de hielo frío e inquebrantable. Trabajando duro por cambiar, eso no sucederá.