Cualquiera que conozca a Aries a la perfección sabe que su obsesión secreta quizás no sea tan secreta. Aries es una persona súper transparente que no es capaz de guardarse casi nada para si mismo. La mayor obsesión de Aries siempre será ser competitivo y quedar el primero. De primeras, puede parecer que es una persona que va a su bola y que pasa de todo. No le importa ganar, ni siquiera le da importancia a la victoria. Pero eso es totalmente fachada.

En el fondo, Aries se pica muchísimo por quedar el primero, por querer ser el mejor y por sobresalir entre los demás. Esto no parece ser un problema en realidad. Pero se convierte en un verdadero problema cuando pasa de ser una necesidad. Ahí es cuando Aries convierte ser el primero en todo en su gran obsesión.

Aries tiene la costumbre de ser una persona bastante autoritaria, de liderar cualquier tipo de situación y de conflicto. Y la verdad es que esto es algo que se le da bastante bien. Lo convierte en una obsesión muy poco sana cuando es capaz de hacer cualquier cosa para ser el mejor. No es que a Aries le guste hacer daño a los demás, pero por la competición, puede llegar a ser un peligroso.

Jamás va a pisar a nadie, pero si ve que su contrincante le está empezando a pisar los talones o si ve que la victoria se le desvanece de las manos, ahí saca su furia. No se da cuenta, pero muchas veces por ser así, Aries puede llegar a perder a mucha gente que le quiere y que realmente se preocupa por él. Se obsesiona tanto por ser el mejor que se olvida de otras cosas importantes como pueden ser sus relaciones. Pero es cierto que, gracias a esa obsesión, Aries ha conseguido llegar tan lejos hasta donde está hoy en día y sabe que sin ella no tendría la mitad de las cosas que tiene ahora mismo en su vida.

A fin de cuentas, Aries está orgulloso de ser quién es, con sus defectos y con sus virtudes.

2019-11-14T14:27:54+02:00