Tener un/a amigo/a Virgo es un auténtico regalo, no se puede explicar con palabras lo especial que es tener un amigo así. Pero también tiene sus cosas malas. No todo es de color de rosa. Lo mejor de ser amigo de Virgo es que no hay duda de que estará a tu lado para toda la vida. Es cierto que hacerse amigo de Virgo no es algo fácil que vayas a conseguir de la noche a la mañana, pero una vez que consigues su amistad es para toda la vida (si sabes cuidarla).

Virgo es ese amigo que te apoya en absolutamente todo, que te dará aliento para que vayas consiguiendo tus objetivos. Además, Virgo no tiene problema en decirte las verdades a la cara. Si hay algo que no le gusta de ti o si hay algo que has hecho mal, te lo dirá, simplemente por tu bien y para ayudarte a mejorar. Jamás lo hará con intención de lastimarte.

Lo peor de ser amigo de Virgo es su lado más terco y cabezota. Virgo siente que siempre tiene la razón y que sabe lo que es mejor para todos. No hay nadie capaz de llevarle la contraria o de hacerle cambiar de opinión. Si Virgo te da un consejo es porque sabe perfectamente que es lo mejor para ti y si ve que no lo sigues, puede llegar a frustrarse demasiado e incluso a enfadarse.

No hay nada que menos soporte Virgo que sentir que no le hacen caso o que ni siquiera le están escuchando. Tampoco hay que olvidarse de que es una persona que juzga y critica bastante. Seguro que no lo hace con maldad y que no quiere hacerte daño, pero hay veces que tienes que pararle los pies y obligarle a parar. Virgo es una persona muy especial, de eso no hay duda, pero su amistad también puede salirte cara.