Todos, absolutamente todos tenemos nuestras cosas buenas y nuestras cosas no tan buenas. No somos perfectos y seguramente nunca lo seremos, aunque eso no les guste a muchos… Todos los signos tenemos nuestros rasgos positivos, pero también los rasgos negativos y estos son los tuyos, Tauro.

Para empezar con tus rasgos positivos, Tauro, hay que hablar de tu amabilidad y tu generosidad. La gente que no te conoce muchas veces puede llegar a pensar que eres todo lo contrario, que eres una persona muy reservada y un poco egoísta, pero tú sabes perfectamente que eso no es verdad. Tú eres de esas personas que ayuda a cualquiera con lo que necesite y más aún si es alguien de los tuyos o de tus seres queridos. Tu lealtad es algo que no es de este mundo, Tauro, eres una persona en la que siempre se puede confiar gracias a tu honestidad. Contigo todos los secretos siempre estarán a salvo, SIEMPRE.

Tienes lo pies en la tierra y eso te hace ser muy realista, no eres de esas personas que tienen altas aspiraciones y expectativas, tú eres más de ver la realidad tal y cómo es y no esperar mucho de nada.

Además, gracias a eso también eres una persona muy educada y con modales. Uno de tus mejores rasgos positivos, Tauro, es que eres una persona extremadamente paciente, a diferencia de otros signos, tú eres de esos que puede esperar, esperar y esperar y no quejarse de absolutamente nada. Sabes que detrás de esa espera puede haber algo magnífico y por eso nunca pierdes ni la paciencia ni la esperanza.

Y para terminar con lo bueno, Tauro, también eres alguien muy independiente y persistente, en otras palabras, eres una persona luchadora y que no necesita a nadie para ganar.

Esto no te va a gustar tanto, Tauro, pero es algo que debes de saber y también que debes empezar a aceptar. Tu terquedad es uno de tus peores rasgos. Es que el toro es el toro y como se te meta algo en la cabeza, es imposible que esa idea salga de ahí. Eres de esas personas que tiene que llevar la razón siempre y si no, puedes llegar a molestarte mucho y lo sabes, Tauro…

A veces eres un poco perezoso y eso también te lleva a ser un poco vago, no lo niegues, Tauro, todos sabemos que te cuesta mucho empezar las cosas cuando no estás del todo motivado o cuando no es algo de tu agrado.

Obviamente eres responsable y siempre terminas cumpliendo con tus obligaciones, pero cuando se trata de hacer algún esfuerzo demasiado físico, eres de los que deja para lo mañana lo que puede hacer hoy. También eres un poco celosos y posesivo, pero simplemente es porque te ha costado mucho conseguir lo que tienes ahora y quieres protegerlo. Y no te das cuenta, pero hay veces que lo proteges en exceso, Tauro, y te lleva a ser una persona celosa.

Intenta controlar esos celos porque si no pueden llevarte a tener relaciones tóxicas y difíciles… Te lo decimos por tu bien, Tauro, no queremos hacerte daño, simplemente queremos ayudarte a ser mejor persona.