Sólo las personas que han vivido lo doloroso que es superar un corazón roto, saben lo que es querer salir huyendo cuando los latidos se vuelven a acelerar. Una parte de ti quiere entregarse, quiere sentirse escuchada, amada y respetada, pero otra parte está asustada, como un niño en un cuarto oscuro. Hay signos del Zodiaco que se niegan a comprometer su independencia emocional, no quieren poner en manos ajenas sus debilidades. ¿Por qué cuando todo va bien salen corriendo? Estos son los signos del Zodiaco que siempre huyen del amor justo cuando todo va bien.
1.- Acuario
Son pocos los que logran entrar a las profundidades de Acuario. No es fácil derribar las enormes barreras que pone, pero una vez que muestra su sensibilidad, enamora. Acuario es un espíritu libre, ama vivir en su propio mundo. Sin embargo, eso no significa que no se enamore, al contrario, es muy intenso, le gusta vivir el momento y si mañana no funciona, pues ni modo, no se queda con las ganas de nada. Acuario ama estar con alguien que comprenda su mente loca, que no lo cuestione cuando se aleja de todos. Es un signo que no está interesado en complacer a nadie, pero si no se siente apreciado, se va a ir. Aunque, eso significa que va a sufrir por un buen tiempo.
2.- Géminis
¿Amar? Claro que sí, la chispa de Géminis es atrevida, loca y muy cambiante a la hora de relacionarse. Le encanta descubrir cada detalle de su pareja y no es por controlador, simplemente, le gusta sumergirse en el mundo de la persona que lo tiene enamorado. Géminis se aburre fácilmente, cuando su pareja se vuelve rutinaria y por eso huye. Sin embargo, es una ley de Géminis, no está dispuesto a obligarse a seguir haciendo algo que ya no le acelera el corazón. En lugar de criticarlo, los amores de su pasado deberían agradecerle, pues él sí tuvo las agallas para arrancar la página y seguir adelante.
3.- Virgo
Es mentira eso de que Virgo quiere un amor perfecto, lo que quiere es encontrar a alguien que esté dispuesto a entregarle su mejor versión. Un amor maduro, que sepa reconocer que habrá días muy malos, en los que no soporte estar a su lado, pero por decisión siga. Virgo de verdad quiere hasta los huesos, es muy apasionado cuando se siente correspondido. Pero, si no es así huye, le da miedo que pisoteen su corazón y que no cuiden su vulnerabilidad. Virgo no es insensible, oculta sus emociones para protegerse de aquellos amores que sólo van de paso.
4.- Capricornio
Definitivamente, para Capri el amor no sólo es lo que se siente cuando todo va de maravilla, es lo que se hace cuando los días oscuros se hacen presentes. El amor es trabajar en equipo e ir saltando un obstáculo tras otro hasta cumplir los objetivos. Esa es la razón por la que es muy difícil que alguien logre atrapar su corazón, pero una vez que se engancha se compromete de verdad. Le da igual si le dicen intenso, Capri quiere construir algo sano y duradero, pero se va a alejar ante la primera red flag. Ya no está para rogarle a nadie.
5.- Aries
No fue fácil, pero luego de tantos rasguños en el corazón, Aries entendió que se merece un compañero que lo elija todos los días, alguien que no esté encima de él para manipularlo o cambiarlo. Aries es un signo de fuego y eso significa que ama los desafíos, los riesgos y todo lo que tenga que ver con la pasión. Sin embargo, ya no está dispuesto a invertir su energía y su tiempo con la persona equivocada. Aries ama con locura, pero primero se ama a sí mismo y con todo el coraje del mundo se marcha si siente que su pareja no va a su paso. No es miedo, es precaución. Es mejor que seguir enganchado a algo que sólo existe en su cabeza.
6.- Sagitario
Es muy bonito cuando las cosas que están destinadas a ser, son. Sagi ama dejarse llevar, quiere que sus instintos sean los que lo gobiernen y decidan si comete un error o alcanza una victoria. Es un signo que busca el romance, pero también huye de aquellos amores controladores, incapaces de comprender su alma libre. Es un signo divertido y juguetón, quiere a alguien que no se asuste del peligro. De lo contrario, prefiere quedarse solo, su sed de aventura no tiene límite.