Virgo, tú eres de esas personas que prefiere invertir su tiempo en algo mucho más productivo que en enamorarte. Tu prioridad en la vida no es encontrar a tu alma gemela, es poder cumplir tus sueños y llevar una vida tranquila y sin dificultades. Quieres concentrarte en tus objetivos y hacer las cosas a tu manera y eso es algo difícil si también tienes que invertir tu tiempo en otra persona. Pero, Virgo, el amor es algo que no puede controlarse y tú no decides si enamorarte o no… Sabes que estás enamorado cuando no estás tan encerrado en cumplir tus metas.

Cuando no estás tan atrapado en la idea de tener tu vida “perfecta” y la vida que tanto has soñado. Sin darte cuenta, empiezas a ser mucho más flexible y empiezas a ver la belleza también en la imperfección.

Dicen que cuando te enamoras te conviertes en una persona distinta y es verdad, Virgo, tú te conviertes en una persona que abre un poco más su mente y que no se empeña siempre en tener que llevar la razón y en hacer las cosas siempre de la forma que a ti más te gusta.

Pero de verdad te das cuenta de que estás enamorado por otra cosa, Virgo… Descubres que hay alguien especial en tu vida porque ya no tienes miedo a confiar en esa persona. Normalmente, tú sueles proteger lo máximo que puedas tu corazón para que nadie te haga daño de manera innecesaria. Pero cuando te enamoras y empiezas a sentir mariposas en tu estómago, la coraza que protegía tu corazón, poco a poco se va abriendo y va dejando entrar a esa persona a tu corazón sin ningún tipo de miedo.

Te das cuenta de que tú también tienes sentimientos y emociones y que pueden ir saliendo a la luz. Empiezas poco a poco a confiar mucho más en ti y a dejarte llevar más por lo que sientes en ese momento. Descubres que las mariposas en tu estómago son reales cuando ya no lo intentas controlar todo y dejas tus manías un poco de lado. Ya no te obsesiona la imperfección ni los defectos.

Descubres que realmente estás enamorado/a cuando ves a la persona que tienes a tu lado como alguien perfecto, como alguien que puede cambiar tu vida y ponerla patas arriba… Y tú no vas a hacer nada para frenarlo porque realmente te apetece sentir todo eso…