Tú no esperas que la gente te comprenda, quieres que te respete. Eres así, loco, divertido, impulsivo y te asustan muy pocas cosas. Tienes un corazón enorme, sólo que te cuesta muchísimo expresar el amor. En el fondo eres muy tierno y sentimental, pero usas una armadura para mantenerte lejos de las heridas. El dolor te enseñó que pocos se merecen tu mejor versión. Sabes que no eres perfecto, pero te dejas llevar, ¿para qué esperar a mañana si se puede hacer hoy? Eres amante de recolectar momentos inolvidables y sabes que hay oportunidades que se dan una sola vez. Huyes de la rutina, no quieres que tus días se vuelvan predecibles. Estas son las 5 cosas que todos deberíamos aprender de Acuario.
1.- La calidad humana es MUY importante
Definitivamente, tu lado silencioso puede confundir a la gente, pues parece que siempre estás en tu mundo, pero en realidad te preocupas por todo lo que sucede a tu alrededor. Tú no necesitas que te volteen a ver a la hora de ayudar, lo haces de manera discreta y con todo el amor del mundo. Tú sabes lo que se siente vivir una mala racha y que nadie te dé una mano, por eso haces la diferencia.
El mundo ya es demasiado caótico y cruel como para agregarle más sufrimiento. Tienes la madurez para dejar las envidias de lado y simplemente impulsar a los otros para que alcancen sus metas.
2.- No eres nadie si no pones a prueba tus miedos
Esta vida es una locura, a veces, estás arriba y otras veces en lo más profundo de la depresión y la ansiedad. Sin embargo, esa no es razón suficiente para tirar la toalla, confías en tus ideas progresistas y eres obstinado a la hora de ponerlas sobre la mesa. Te encanta poner a prueba tus miedos y después de una caída levantarte con una sonrisa. De eso se trata, de preguntarse muchas veces si lo estás haciendo bien o mal. Se trata de cambiar de rumbo si es necesario, pero lo importante es no dejar de intentarlo día a día.
3.- Los sentimientos no son un juego
Sólo tú sabes todas las veces que has bajado la mirada en silencio, sintiéndote decepcionado, asustado y triste. Son muchos los nudos en la garganta que te acompañan, pero has preferido esconder tus sentimientos antes que darle al otro el poder de conocer tus debilidades para que te haga pedazos. Claro que lloras, claro que te enojas y claro que te frustras. Sin embargo, lo haces con tu soledad, es la única que te permite sacar hasta la última gota de tu dolor y no te juzga.
Si en el camino encuentras un alma que te escuche, te apoye y te respete de esa manera, entonces podrás abrirle tu corazón.
4.- La rebeldía es tu mejor accesorio
¿Cambiar tú? Para nada, si a los demás les molesta que tengas las agallas para hacer lo que se te da la gana, que hablen con su terapeuta, porque tú conforme pasan los años te vuelves más loco. Te encanta lo extravagante, eso que pone a temblar a varios. Te enorgullece contar tu lista de aventuras, hablar de tus sueños y desafiar tu inteligencia.
No te asusta ir en contra de todo, si tienes que montar una guerra para decirle al mundo lo que opinas de algo, lo haces.
5.- Hay que tener siempre un propósito
Amas moverte con un propósito, todos los días piensas en hacer algo mejor. Sea pequeño o grande, pero le agregas la diferencia a tu rutina. Tu pasión es hermosa y altruista, te nace del alma darle la mano a los demás y le apuestas a la igualdad. Si todos pensaran igual que tú la sociedad sería más noble. Quieres mejorar las cosas, acabar con las injusticias y proteger al indefenso. Tal vez no salves el mundo, pero sí tu mundo.