La combinación entre Virgo y Leo puede ser bastante complicada, ya que cada uno tiene diferentes tácticas y técnicas ante la vida y pueden irritarse bastante ante la actitud del otro. Esta es la compatibilidad Leo y Virgo.

Leo, ya lo sabemos, siente la necesidad de ser la estrella ante todo y todos, es su forma de ser. Necesita llamar la atención del resto (aunque muchísimas veces lo haga incluso sin querer) y ser, al menos, uno de los centros, en cualquier situación. Virgo, por el contrario tiende a llevar la vida más discretamente, con mucho cuidado y precisión y no necesita ni le interesa ser el líder en nada. Se sienten más cómodos trabajando en un segundo plano y no tienen ningún interés en que otras personas los vean o les den su aprobación. Vamos, que si Virgo tiene que ser el jefe o la jefa de algo, poca gente se enterará. Le gusta controlar pero siempre desde la sombra. Cuanto menos sepan, mejor.

Son personas muy diferentes y, aunque los polos opuestos se atraen pueden tener varias disputas por esto. Virgo puede sentirse protegido con Leo, de fuerte naturaleza, pero a la vez, también puede creer que éste último lo domina y hace con ella/él lo que quiere.

Leo reacciona fatal ante las críticas y Virgo, todo hay que decirlo, es un criticón sistemático. Critica absolutamente todo, lo bueno y lo malo, y mucho más de su pareja, lo que hará que el león se vuelva loco de rabia. Leo cree que casi nunca se equivoca, por eso, Virgo deberá encontrar formas diplomáticas de hacerle ver sus errores. Y, a la vez, debe aprender que Leo quizás no acepte ni siquiera la crítica más constructiva. A lo mejor es que ni siquiera le interesa escucharla, cosa que terminará enfadando a Virgo.

Al final, a Virgo le da la impresión de que Leo no aprende, no evoluciona y vive siempre en los mundos de unicornios y arcoíris. Y Leo piensa de Virgo que es demasiado serio, que no improvisa, que no termina de disfrutar de la vida porque lo tiene todo demasiado medido. Demasiado estudiado. Al León le encanta la diversión, la espontaneidad, la naturalidad y darlo todo en el amor. Y a Virgo le cuesta darlo todo de golpe.

A pesar de todo esto, Virgo y Leo de alguna forma se buscan, y tardan mucho en romper los vínculos de forma definitiva. Pueden llegar a tener relaciones intermitentes de muchos años porque, aunque tengan puntos muy diferentes de ver la vida el uno y el otro, la relación no suele ser tóxica como tal. Serán muy diferentes sí, pero tienen mucha voluntad ambos para luchar por la relación. Y en el fondo, se admiran y se respetan.

2020-11-16T13:22:52+02:00