Como bien os podréis estar imaginando, la vida sentimental de los leones tiene un poco de todo porque este signo vive hacia fuera, da y quiere recibir, siente y quiere sentir. Y se alimenta de todo lo que generan sus relaciones, las familiares y con amigos, pero sobre todo las sentimentales. El pan de su vida.

Tanto los hombres como las mujeres Leo no pasan desapercibidos en ningún sitio. Allí donde llegan con su brillo, más de una persona se va a fijar a ellos y va a querer acercarse para conocerles mejor. Las mujeres Leo son muy atractivas y siempre tienen muchos admiradores. Los hombres Leo son muy activos para buscar el amor y saben bien lo que quieren. Pero también a veces se dejan querer, sobre todo porque no les faltan candidatas.

Leo es un signo enamoradizo y sólo con eso hace que su vida sentimental sea muy movida, en cantidad y calidad. Leo quiere romanticismo, quiere conquistar y presumir de la conquista, le gusta el tonteo y tampoco dice no al amor si surge. Su encanto, mucho magnetismo y su iniciativa para buscar o dejarse encontrar le aseguran tener una buena oferta donde elegir.

A pesar de este halagador panorama para no aburrirse, lo que Leo quiere de verdad es amor, un buen amor romántico, con todo lo que implica de sexo, detalles, compromiso, ilusión, planes… Y cuando se enamoran se lanzan de cabeza a por el pack completo. Ni siquiera hacen mucho caso a las señales negativas de que algo no pueda funcionar. Leo va a por todas, a por todo.

Para Leo, una relación sentimental o una historia de amor, necesita el mejor escenario para tener lugar. Les gusta mostrarse, ser admirados, presumir de lo que tienen, de la persona a la que aman, hacer muchos planes en los que disfrutar y enseñar su historia. Y actuar como si estuvieran en una película. Pero en su vida sentimental nada es de mentira. Todo es verdad aunque parezca de película. Los besos, por ejemplo, ya sea pasionales o tiernos, serán muy exquisitos, nada vulgares. A la hora de hacer el amor, igual. Se podría hacer una película y sería una película romántica, sensual, exótica si hace falta… Una película en la que Leo hará el amor enamorando. Como si hubiera nacido para ello. Sin límites y con una mezcla irresistible de todas las posturas del Kamasutra entre palabras de amor y declaraciones íntimas para enamorar a cualquiera.

Si todo va sobre ruedas y Leo es correspondido en todo lo que siente, querrá demostrarlo cada día. Querrá que se selle el compromiso. Puede llegar entonces una declaración clásica en toda regla, con rodilla en el suelo y todas esas promesas que todos esperamos oír alguna vez en la vida.

Tras el compromiso, si llega la boda, será a lo grande. Si no hay boda, Leo se encargará de que haya algún tipo de celebración especial. Se siente orgulloso de lo que siente, de que le correspondan, y todo le parece poco para cantar a los cuatro vientos su amor.

A lo largo de toda la relación, Leo dejará bien patente lo generoso que puede llegar a ser. Todo él se entrega a muerte. Y lo da todo para alimentar ese amor. Tendrá detalles románticos, hará regalos, organizará planes y celebraciones de cada sentimiento, buscará el mejor hogar para hacer el nidito de amor y lo llenará con todo lo que crea que puede hacer feliz a su pareja. Si su pareja es feliz, Leo es feliz.

Pero como sólo en los cuentos funciona lo de “ fueron felices y comieron perdices”, cuando el amor se acaba, llega el desamor. Vamos a ver cómo sobrelleva esta parte de las relaciones nuestro león, aunque seguro que ya os lo podéis imaginar. Mal.

Si la ruptura llega por un tema de infidelidades, Leo tendrá algunas papeletas de haber sido el culpable. Su fidelidad se acaba cuando siente que no le dan todo lo que necesita. Siente que da mucho, y espera también mucho. O mejor que mucho (tampoco se trata de hacer un 50% exacto), Leo esperan ESO, lo que a él le gusta y necesita. Detalles románticos, que su pareja le adore, que su pareja sea la mejor… y todo lo que no sea ESO, es que su pareja estará fallando. Y vendrán los cuernos, los que pone Leo cuando siente que no tiene lo que se merece, aunque antes de que pase siempre lucharán por recuperar lo que tienen e incluso preferirán en muchas ocasiones terminar la relación. Leo es habitualmente muy legal. De los otros, los que le ponen a Leo, ya os podéis imaginar la que puede liar si se entera. Y las consecuencias terribles para la relación que tendrán.

Sea como sea, si hay cuernos o el amor se desgastó de tanto usarlo, Leo es de los que si aún ama, intenta recuperarlo todo en una última oportunidad. Pero no suele estar acertado a la hora de hacerlo porque lo hace de forma agresiva, poniendo muchas condiciones, no transigiendo… y así no se puede. Bye, bye.

¿Y cómo se nos queda Leo? Mal, pero no os creáis que lo dejará notar. Su orgullo le hará levantarse rápido e incluso ponerse a buscar repuesto como un loco para compensar o sentirse mejor. A veces lo consigue pronto y a veces no. Pero siempre sale y vuelve a buscar lo que más desea en el mundo. El amor.