Es muy complicado lidiar con nuestro yo ansioso, el que siempre te está diciendo que des un paso atrás o todo terminará mal. A veces, puedes parecer perfecto por fuera, sonreír y hacer como que no pasa nada, pero internamente luchas con un montón de pensamientos que te llenan de inseguridades. Es como si se encendiera un botón de alerta las 24 horas del día, no se lo deseo a nadie. La ansiedad te miente, te dice que no eres suficiente, que estás solo, que no te quieren. No le creas, date un momento y vuelve a ti, para que te des cuenta de lo mucho que vales. Está bien que escuches, porque esto es lo que tu alma grita cuando ya no puedes más con la ansiedad, pero no te enganches, porque son monstruos en tu cabeza que te quieren hacer dudar. Recuerda que no eres todo lo que dicen. 

Aries 

Aries, lo que a ti te pasa cuando la ansiedad se hace presente, es que te sientes desesperado, un miedo inexplicable hace que dudes de todo y de todos. Lo que más te frustra es que no sabes realmente de dónde viene, sólo te llena de preocupación y piensas en lo peor. Es la incertidumbre la que no te deja avanzar, la que hace que imagines los peores escenarios. Duele darte cuenta de que no te puedes proteger de tus pensamientos, y ahí es cuando quisieras que todo acabara. Tu alma te está diciendo que pares, que no siempre las cosas van a salir como tú quieres, que debes darte la oportunidad de fluir, de dejar que la vida ponga cada pieza en su lugar. No seas tan duro contigo mismo, no te critiques, mejor enfócate en que ya diste un paso importante, tal vez no al ritmo que querías, pero seguiste avanzando y eso importa  más. 

Tauro 

Para ti Tauro, la ansiedad es sinónimo de tener una batalla campal durante las madrugadas, eres tú intentando derribar al insomnio. De pronto, te ves ahí, dando vueltas entre las sábanas, limpiando el sudor de tu cuerpo, pensando en todo y en nada. Tu mente no te deja, es cruel, parece que espera que concluya el día para recordarte todo lo que no lograste. Es como si intentaras parar un tren sin éxito. Es tu parte obstinada, la que quiere tener una vida perfecta, la que juzga sus errores, la que no se reconoce cada logro. En el fondo sabes que tienes muchas cosas para ser feliz, pero algo te impide sonreír del todo. Quizá tu alma sólo quiere que hagas una pausa, que te des el tiempo de agradecer, de disfrutar de las pequeñas cosas, de amar a tus seres queridos. No estás loco por disfrutar de la comodidad, no necesitas el riesgo para asegurarte de que vas por buen camino. Lo estás haciendo bien. 

Géminis  

Géminis y la ansiedad, una situación complicada que no conoce de reglas y que busca siempre irse al lado extremista. Es decir, la manera en que tu alma te grita que ya no puede más, es cuando te vuelves compulsivo en todo. De pronto, encuentra una válvula de escape en la comida, en la bebida, en los amores, en las compras, el objetivo es satisfacer ese vacío que no te deja avanzar. Es momento de que te detengas Géminis, porque estás descargando demasiada energía en lo que no vale la pena, en lo que al final te llena de heridas. Eso no te sana la ansiedad, al contrario, la aumenta. Tu alma quiere que no vayas tan rápido, que te tomes el tiempo de conocer a los verdaderos amigos, a la gente que sí te ama, a los que siempre están cuando tu mundo se viene abajo. No tienes que estar ahí para todos, esa no es una forma de demostrar amor, eso es sinónimo de desgastarte, de no ponerte como prioridad. Ahora te toca a ti, es tu turno, ¿qué quieres?, ¿qué te gusta?, ¿en dónde ya no quieres estar? Escúchate Géminis. 

Cáncer  

¿Por qué te estás castigando Cáncer? La ansiedad se vuelve tu peor enemigo porque tiene como objetivo romperte, hacer que te hundas y cuando dejas que se impregne llega un punto en el que simplemente no puedes parar. Cáncer, para ti la ansiedad es dejar de comer, dejar de convivir, te apartas, hasta que se vuelve complicado el simple hecho de respirar. Es como si una parte de ti se congelara, estás pero no estás, te pierdes en tu propio mundo. Es porque llevas tanto tiempo cuidando a los demás, que tu alma simplemente ya está agotada. Lo peor de todo es que hay una parte de ti que quisiera recibir todo lo que da, pero cuando te das cuenta que no es posible, todo se viene abajo. Tienes que saber que la mayoría de las personas no tienen tu nivel de empatía y eso no significa que no te quieran, es sólo que no van a actuar cómo tú esperas. Lo que tu alma quiere es que pongas límites, que te quieran por lo que eres y no por lo que haces por los demás. 

Leo  

Un momento fuera de control. Leo, para ti la ansiedad es como un huracán inesperado, experimentas latidos acelerados, respiración incontrolable, manos sudorosas y un pánico que te recorre de pies a cabeza. Pasas de la tranquilidad a preguntarte una y otra vez, ¿qué demonios está pasando? Hay algo en ti que te dice que el peligro se aproxima y aunque intentas concentrarte no puedes. Tranquilo, respira hondo y bebe un poco de agua. Sal a caminar, despeja tu mente, para que puedas escuchar lo que realmente te dice tu alma. Sabes que eres un signo brillante, independiente, pero no tienes que ser adorado todo el tiempo, hay personas que de plano no pueden contigo y está bien. Eso no te hace menos importante, asumirlo hace que te liberes, que abraces tu autoestima y que empieces a hacer cosas por ti, no para agradar a nadie más. Tú estás aquí para ser feliz, por favor no te distraigas con gente que no vale la pena. 

Virgo 

Virgo, eres el que experimenta la ansiedad como cuando buscas desesperadamente algo y estás seguro de que lo dejaste en un sitio, pero no está. Es esa sensación que tortura, como cuando crees que dejaste la llave del agua corriendo y te marchaste al trabajo. Tu ansiedad no respeta hora, ni lugar, ni nada, simplemente llega a tus pensamientos y te dice que algo te falta, te hace sentir muy incómodo y nervioso. Así que, lo único que quieres es que acabe el día, regresar a casa y esperar que mañana todo sea mejor. Tu alma necesita un descanso, ya no puede más con tanta negatividad, te has vuelto demasiado duro contigo mismo, no te perdonas nada y te exiges el doble. Tu mente está recibiendo demasiada toxicidad de tu parte, parece que entre más doloroso sea lo que piensas de ti, es mejor. No Virgo, no eres perfecto y está bien, así debes amarte. Así te aman muchos y es tiempo de que empieces a creerlo. 

Libra  

Tu ansiedad no avisa, pero queda plasmada en las lágrimas que aparecen de la nada. De pronto, tus pensamientos hacen que viajes al pasado, que te culpes por cosas que no son tu responsabilidad. Está bien sollozar de vez en cuando, que la melancolía te tome por sorpresa, pero no es justo para tu salud mental, física y emocional, que eso se convierta en un hábito. Tu alma lo que quiere es que no te engañes, que no finjas que todo está bien cuando no es así. Como todos, también te equivocas, también sientes que el mundo se te viene encima. Pero te lo guardas todo, que llega un momento en el que esas emociones se convierten en un llanto contenido. Permítete llorar a tiempo, enojarte, gritar, pero no guardes nada. Así como estás para los demás, también es bueno que te refugies en ellos. 

Escorpio 

Escorpio, tu ansiedad es tan única que se hace presente de la forma más extraña. Es por medio del autosabotaje que te dices que ya no puedes más. Tal parece que te has vuelto experto en arruinar todo lo bueno que toca a tu puerta, como si no merecieras tanta bendición. Es obvio que huyendo de tus emociones no vas a solucionar nada, sólo hundirte más. Andar por ahí y medio comer, medio disfrutar, medio sentir, no es vida. Si algo no te está llenando, no te acostumbres, arranca desde la raíz, te va a doler por un tiempo, pero después vas a recuperar tu sonrisa. Tu alma quiere que te des el tiempo de estar a solas para que puedas descubrir tu verdadera esencia. Pregúntate desde cuándo decidiste andar por ahí como si fueras una máquina, ¿qué es eso que te robó o te está robando la energía? Nadie debería normalizar la amargura en su vida, y menos tú que tienes un corazón tan valioso y puro, capaz de enamorar a cualquiera. Confía más en ti y no te dejes llevar por los demás. 

Sagitario 

Bendita aquella persona que tiene la sensibilidad de detectar cuando un Sagitario ya no puede más con la ansiedad, pues realmente es un experto para disfrazar sus emociones. Olvídalo, no vas a notarlo en su forma de hablar o actuar, simplemente se refugia en su cuerpo. Cuando sus músculos ya no pueden más, cuando se siente cansado por todo y nada, cuando la vida se empieza a volver muy pesada. Tu mente es tan astuta que puede hacerte creer lo peor, sobre todo, cuando los bajones se hacen presentes. Tu alma lo que quiere es que disfrutes los momentos, que no tengas prisa, de querer más y más, porque se te está yendo lo más importante de las manos. No te estás dando prioridad, te estás perdiendo en una imagen que sólo existe en tu cabeza. Si aparentas que todo está bien, difícilmente alguien se pondrá en tu lugar para ayudarte. Tú eres el capitán de tu barco, no lo olvides, pero está bien si alguien decide acompañarte en el trayecto. 

Capricornio 

Vamos, no es que Capricornio sea precisamente la persona más extrovertida del zodiaco, pero cuando te sientes en paz con las personas, puedes ser muy divertido, te gusta disfrutar del momento. Sin embargo, cuando la ansiedad se hace presente, realmente te vuelves muy callado, te refugias en tus pensamientos y no te importa nada más. Por lo general, eres alguien a quien no le cuesta lidiar con la soledad, pero en esos momentos te olvidas de todo de una forma exagerada. Capricornio, tu alma quiere que te preguntes si realmente vale la pena todo lo que estás perdiendo. Hay veces en las que te enfocas tanto en cumplir ciertos objetivos que dejas todo de lado, pero… lo peor viene cuando las cosas no salen como las planeaste, y ahí es cuando no te perdonas un error. Te cuesta asumir que el castillo no siempre será perfecto y te culpas sin razón. Recuerda que todo es temporal, incluso los días malos, eso no tiene que definirte, eres mucho más que una mala racha. Asume lo que sucedió y busca un nuevo rumbo, no hay más. 

Acuario 

Un volcán en llamas, así eres Acuario, cuando la ansiedad te visita de forma inesperada. Tal parece que hay un descontrol emocional en tu interior, quisieras estar tranquilo, pero tu desesperación por demostrar que todo está bien, te lleva a hacer lo contrario. Así que, te vuelves el experto de las apariencias. Finges todo, los besos, los abrazos, las ganas de estar con alguien, pero… por dentro ya no puedes más, te estás ahogando, no encuentras salida y sólo quisieras un poco de comprensión. ¡Dilo! Nadie espera que seas perfecto, está bien derrumbarse. ¿Después? Acuario, lee bien, no hay un después, ahora es cuando puedes descargar todo eso que no te deja avanzar. Tú no tienes idea de las personas que sí quieren verte brillar, confía un poco más, porque no te dejarán solo. Tu alma quiere que te escuches, que te valores, que no te escondas, porque la tristeza también sirve para avanzar. 

Piscis  

Piscis y la fantasía. Cuando la ansiedad llega a su mundo lo sacude tanto que se olvida del presente, está pero no está. Está tan desesperado por encontrar la calma que termina creando un mundo alterno, en el que los sueños, el amor y la paz, gobiernan. Al final, eso es lo único que quieres, pero te cuesta decirlo. Ayudas tanto a los demás, porque es la manera en que tu alma grita que también quiere un poco de apoyo. Estás aquí Piscis, no dejes que tus pensamientos decidan quién eres. Has avanzado mucho, todos los días lo haces, pero también mereces no hacer nada un día entero. Simplemente, enfocarte en lo que eres, en tus pasiones, tus pasatiempos, la manera en que tratas a los demás. Tú tienes el poder, sólo necesitas empezar a actuar. Quizá al principio te cueste demasiado, no quieras cambiar de la noche a la mañana. Pero, ¿qué tal si tomas una libreta y escribes todos los días el nuevo paso que das? Créeme, te cambiará la vida.