De pronto, tu vida se desmorona, lo que un día planeaste ya no tiene sentido y la persona que te decía todas las noches que te amaba, decide marcharse. Duele comprender que ya no vas a recibir sus mensajes para saber cómo estás, duele saber que los chistes y carcajadas que un día vivieron ahora serán solo anécdotas. Dejar ir es lidiar con tus demonios más profundos, los que te dicen que le ruegues, pero en el fondo sabes que si te quedas se harán pedazos. Es muy difícil, sobre todo, para estos que son los signos a los que más les cuenta aceptar que una relación ya terminó.
1.- Cáncer
Claro que te duele, claro que te rompes, gritas y reprochas a la vida, te preguntas por qué a ti y comienzas a recordar todos esos momentos bonitos en los que la persona y tú conectaban sin palabras. No te andas por las ramas a la hora de amar, te entregas profunda y transparentemente, realmente logras conectar a un nivel tan cercano que llega un punto en el que esa persona se vuelve tu todo, quieres verla brillar y sonreír.
Sin embargo, ese corazón tan incondicional puede volverse tu peor enemigo a la hora de soltar. Puede ser muy tramposo, te miente diciendo que con tu amor es suficiente, que si esa persona se queda todo será mejor. Pero, no es así, lo que pasa es que te aterra vivir el duelo, detestas verte hecho pedazos. Tú lo sabes, tu intuición te avisa cuando ya todo se acabó, pero te engañas con una esperanza que lo único que hace es desgarrar más la herida. No te hagas ese daño, por favor, pon el punto final.
2.- Tauro
Es muy difícil que alguien logre comprender tu corazón a la hora de soltar. No eres de los que se entregan a cualquiera, te tomas tu tiempo y para que realmente salga un «Te amo« de tu boca el otro necesita mostrarte su lado más vulnerable, que la persona te haga sentir valorado, protegido y amado. ¿Quién suelta algo así tan fácil? Nadie, dejar ir hace que te sientas desarmado.
Sin embargo, lo más triste es cuando tu lado obstinado aparece en medio de las lágrimas, pues te aferras a que puedes cambiar la relación y te da pereza la idea de comenzar de nuevo. ¿Por qué? Tú querías que fuera un lazo para toda la vida y el hecho de que no sea así te frustra. Tauro, deja de culparte, si la relación no funcionó la responsabilidad es de los dos.
3.- Libra
Da igual si te dejan o tú eres el que pone el punto final, te duele muchísimo despedirte de una parte tan importante de tu vida. Hubo un momento en el que pensaste que ahí te quedarías y darte cuenta de que la fecha de caducidad te alcanzó es desgarrador. No entiendes qué fue lo que pasó, te culpas y las lágrimas no te permiten pensar con la cabeza fría. Es muy duro, pues te acostumbraste a ser el protector de esa persona, pero cuando se va, ¿qué sigue?
Te cuesta muchísimo soltar y te empeñas en mantener la llama, aunque ya sea diminuta. Libra, por favor, no te engañes, no te aferres a la idea de que pueden seguir siendo amigos. Quizás en un futuro, pero no al poco tiempo de terminar, si persistes con esa idea saldrás con el corazón doblemente destrozado.
4.- Piscis
Para ti terminar una relación es desgastante, tu corazón no entiende de razones y al descontrolarte puedes caer en la idea de rogar y humillarte. Piscis, no te mereces eso, no dejes que el desamor saque una cara de ti en la que pisotean tu dignidad. Puedes amar muchísimo, de hecho, el sentimiento no morirá de la noche a la mañana, pero jamás permitas que te pisoteen en nombre de un supuesto amor.
Lo peor del caso es que tu mente es cruel, te recuerda cada momento en el que sentiste que los latidos de tu corazón se aceleraban por tanta felicidad. Eres empático y compasivo, eso hace que te duela hasta cómo se va a sentir la otra persona. Piscis, al soltar la única persona que te tiene que importar eres tú. Deja que el otro se haga responsable de sus emociones.
5.- Leo
Honestamente, te ha costado muchísimo comprender la idea de que las cosas serán cuando tienen que ser, ni antes ni después. Te duele sacar de tu vida a alguien con quien compartiste tus miedos más secretos, a quien le contaste tus sueños, te veías a su lado por mucho tiempo, pero eso ya no será y claro que duele. Claro que las lágrimas aparecen sin previo aviso, te enoja tener que lidiar con tanto dolor.
Además, una parte de ti se culpa, te empiezas a decir que si hubieras hecho esto o aquello la ruptura no hubiera llegado. Tú sabes que no es así, tu corazón, tus sentidos y tu mente te avisaron que ya no era lo mismo. No permitas que tu orgullo haga que te aferres a los brazos equivocados. Te prometo que vas a llorar hasta que ya no puedas más, pero también te prometo que no será para siempre.