1. No permites que la opinión de los demás te afecte.

Como buen Aries, la opinión externa de la gente que te rodea te entra por un oído y te sale por el otro. Joder, para nada eres alguien que se preocupe por el qué dirán. Lo bueno de ser Aries es eso, esa fuerza interna para hacer las criticas te resbalen y que solo te importen las que son constructivas o las que sean por tu bien. No eres alguien que se vista de una forma recatada para que nadie diga nada, no eres alguien que se calle o que se corte por lo que pueda opinar la gente y eso enamora Aries, ese rasgo tan tuyo es maravilloso. Antepones tus ideales y tu felicidad a los demás.

  1. Percibes la verdad que hay detrás de una persona.

Este podría ser tu poder más oculto Aries, naces con él y con el tiempo se agudiza y hace maravillas cuando tratas de averiguar cómo son realmente las personas que te rodean. Engañarte a ti es casi misión imposible porque tienes mucha capacidad para ver si alguien dice la verdad, si alguien miente o si alguien lleva una doble vida…

  1. Tirar la toalla nunca estará en tus planes.

Haces y deshaces a tu antojo Aries, contra todo pronóstico y le pese a quien le pese, a ti no hay nada que te pare o que te pueda desviar de tu meta porque cuando algo se te mete en la cabeza, sí o sí consigues que se haga realidad. En otras palabras Aries, eres un tiburón hambriento cuando se trata de cosechar logros y si algo se te resiste, buscas mil maneras diferentes de poder hacerlo porque tú no eres de tirar la toalla. Tú eres más de reutilizar esa toalla hasta el final y de buscarte una nueva si esa no te sirviera para nada. Arriesgas a muerte Aries y lo haces porque no temes perder. Té eres más de pensar que pierdes cuando no arriesgas e intentas todo lo que esté en tu mano.

  1. “Mejor solo que mal acompañado”

Es más, muchas veces te agobias cuando te encuentras en una multitud de gente Aries y lo sabes. No es que no te guste la multitud, las reuniones o las fiestas, es que quieres que las personas que te rodeen sean dignas de ello y que no sean personas cualquiera. No eres una persona solitaria, pero antes que andar con alguien malo, tú prefieres hacerlo en soledad. Por suerte un Aries no necesita de nadie para llegar hasta donde quiera ir ¿recuerdas? Necesitas espacio de vez en cuando y eso es bueno.

  1. Dices lo que piensas y NO lo que los demás quieren escuchar.

Callarse no es una acción que acostumbres a hacer Aries y lo sabes. Tu opinión siempre será expresada como tú quieras Aries y a quien no le guste, ya sabe, que trague más despacio para que no se atragante. Es así, tú eres de esas personas que dice lo que siente y lo que realmente defiende y no lo que la gente quiera escucharte. Te sientes una persona falsa cuando regalas palabras bonitas que nos sientes Aries y eso es bueno, porque tú odias todo lo que sea falso. Solo quieres lo mejor para tu gente y si no les dices lo que buscan, es para abrir sus ojos y para ayudarles de verdad.

  1. Dentro de las emociones, el amor, se lleva el primer premio.

Tu vida sin amor, no. Amas amar, amas demostrar todo el calor humano, la pasión y el fuego que llevas dentro Aries, eres una persona muy fogosa y cariñosa, para sorpresa de muchos… Tu primera impresión es la de una persona muy dura que parece que no es nada emocional pero en el fondo tienes un corazón que no te cabe en el pecho y eres muy sentimental. Cuando te enamoras, lo das todo por la otra persona, TODO, no escatimas en gastos, en besos, en caricias yo en demostraciones de amor.

  1. La terquedad es y será tu segundo apellido.

Hay que admitir que la terquedad va contigo de la mano para casi todo. Para ti, más que terquedad puede ser mucha fuerza interna, pero tienes que admitir que ser Aries conlleva ese riesgo, el ser una persona muy terca de principio a fin. ¿Ejemplos? Cuando te dicen que estás equivocado en algo y tú crees que no, aunque lo estés, si crees que no es así puedes mover cielo y tierra para convencer a la otra persona de la verdad, de tú verdad. o por ejemplo, cuando se te mete una idea en la cabeza totalmente diferente a la de resto, aunque no tengas apoyo, haces que esa idea salga adelante y que pisotee a la del resto… En parte, gracias a tu terquedad triunfas muchas veces. Touché.

  1. No hay paciencia dentro de tus cualidades.

Es así, odias esperar a la gente tardona, odias ser la primera persona que hace o deshace, odias que los demás no tengan iniciativa y que parezca que andan dormidos por las nubes. Detestas la impuntualidad, el tener que esperar, tener que callarte o el dejar el mando de una situación a otra persona. Te desespera bastante que no tengan tu rapidez y con todo esto pierdes las pocas gotitas de paciencia que hay dentro de ti Aries.

  1. Sabes cuál es tu camino y quien irá en él.

Y si el camino se tuerce y te hace retroceder, encuentras la manera de volver a tu sitio y de triunfar y romper con todo Aries, de vedad, no hay nada ni nadie que te pueda frenar cuando en tu mente solo hay sitio para el triunfo. Necesitas el éxito casi como el aire para respirar y necesitas que ese éxito sea fruto de tu esfuerzo Aries. Peleas duro para crecer y eso no lo hace cualquiera…

  1. Aprendes a quererte y a mimarte.

Lo más importante. Cuando eres Aries aprendes a mimarte en primer lugar para así, poder amar a los demás. No te amas de una manera narcisista, te quieres porque te valoras y eso es GRANDE. Hay veces que te cuesta más, otras que no te cuesta nada, pero siempre sabes llegar a ese punto Aries, cuando eres así aprendes a amarte y a respetar a la gente de tu alrededor. Cuando eres Aries, conviertes el calor del fuego en calor humano y sincero que enamora a cualquiera desde el principio.