CÓMO ERES EN UNA RELACIÓN BASADA EN TU SIGNO DEL ZODIACO

ARIES

Cuando Aries sabe con total certeza que la persona que tiene en frente, merecerá la pena, no duda ni un segundo y se pone manos a la obra. Aries es un signo muy coqueto y hará todo lo posible porque se vea así. Le encanta NO pasar desapercibida/o, ama sacar partido a su potencial y adora sentir ese cosquilleo pasional que le nace de dentro. Sus relaciones tienen que estar marcadas por la aventura, porque para estar con alguien que tenga como templo al sofá, no pierde el tiempo.

Para tener el compromiso de Aries y poder disfrutar de una relación duradera, hace falta mucho fuego, movimiento del bueno y muchas ganas de no salir de la habitación. A cambio, Aries da las noches más inolvidables, besos interminables que terminan en sonrisas, calor familiar que desprende seguridad y confianza. A su lado, todos los días van a ser distintos, los imposibles van a pasar a segundo plano y el amor, pasa a ser el protagonista de la historia. Emociones aseguradas, adrenalina pura y dura, energía al estado máximo, que te invita a querer más y más. Que te marca desde el primer contacto visual y que te seduce a desear y pensar, en que los sueños se cumplen y que las historias de amor verdadero, realmente existen. Con Aries, siempre será posible. Cuidar de su corazón, es un trabajo duro, pero con el tiempo, la recompensa, es más que eterna.

TAURO

Tauro y el amor. El amor, y Tauro. Una relación basada en la confianza, la seguridad, el cariño y la prosperidad. Amar a Tauro te puede traer muchos quebraderos de cabeza, porque sabe lo que quiere. Porque Tauro es una persona que se caracteriza por tenerlo todo perfectamente controlado, lo que se merece y lo que está dispuesta/o a perder al comenzar otra historia paralela en su vida. Tauro, es amor. En serio, su apariencia fría nos puede chocar y engañar al principio, pero nada de eso. Es su principal postura.

Al principio Tauro actúa como si nada le importase. Pasa del tema, sigue con lo suyo, pero no pierde detalle. Un hueso duro de roer, que necesita seguridad y respuesta. Sí, respuestas para todas las preguntas que tenga. Para todas las dudas que surgen en el último momento. Porque Tauro no se lanza a la aventura. Tiene que cuidar muy bien y saber a al perfección las intenciones de la otra persona. A partir de ahí, todo cambia. Tauro cambia. Suaviza su carácter, sonríe más, quiere más y ama pasar todo el tiempo que sea posible con su pareja. Viajes, noches en vela por culpa de cualquier maratón de series, planes con la gente que más quiere, un simple abrazo o una noche de esas que solo te apetece permanecer en la habitación. Con Tauro, al principio, no es fácil. Pero después, es la mejor casualidad con la que te puedas cruzar. Ya no querrás a otra persona, que no sea Tauro.

GÉMINIS

Comenzar una relación con Géminis, es emprender la mayor aventura de tu historia. Tendrás de todo. En serio, Géminis no escatima en gastos cuando se trata de vivir una historia alucinante. Géminis se caracteriza por aprovechar cada ocasión, por no perder el tiempo y por tener la energía suficiente como para amar sin control, sin límites y con mucho ímpetu. Ahora bien, no todo es tan bonito como lo pintan y al principio, puede costar trabajo. Géminis necesita tener una conexión especial desde el minuto. Necesita tener una conexión intelectual con la otra persona. Es súper importante este dato, porque si no hay química, no hay nada.

Las relaciones de Géminis son se basan en la energía y en la comunión. ¿Perder el tiempo con alguien que sea un mueble, que no hable y que solo quiera dormir y comer? Ni en sueños Antes se plantearía la opción de entrar a un convento y vivir la vida loca sin compromiso alguno. Géminis habla con sus gestos, te come con sus miradas y te enseña la otra cara de la locura. La parte buena. La parte que muchos desconocen, pero que, casualmente, es la más reveladora. Emociones contantes, estimulación pasional y noches sin fin. Ingredientes esenciales para que la chispa suba y no se estanque. Confianza absoluta, comunicación sincera y honestidad como forma de ver la vida. Los pilares fundamentales para que Géminis se comprometa y deje huella de por vida.

CÁNCER

Comenzar una bonita historia con Cáncer, no es la mejor decisión de tu vida, no. Es el mayor golpe de suerte que alguien puede tener. Es el karma positivo es estado puro y la luz, después de ese maldito túnel que parecía no tener salida. Con Cáncer, al principio es fácil. Fácil en el sentido sentimental. Porque puedes ser tú. El cangrejo te enseña a amar tus defectos ya a estar orgulloso/a de todas tus virtudes. Te enseña a amar. Sin control. Sin límites. Desde el corazón. Viviendo el momento y dejando de lado el mañana. Con historias de película, con momentos únicos e inolvidables y con arrebatos de ultima hora que te pueden hacer perder la cabeza, pero que en el fondo… te hacen estar viva/o. Sí es vedad, al principio todo parece perfecto, pero con tiempo, sabes que no todo es tan fácil como parece.

Cáncer necesita mucho apoyo y comprensión. Necesita a alguien que no le frene, que no critique sus impulsos y que sepa llevar su lado más cañero, oscuro y salvaje. Alguien que tengas las ideas claras, que sepa lo que es amar de verdad y que no desista cuando las cosas no vayan tan bien como al principio. Alguien que entienda su interior, porque Cáncer es emocionalidad pura y dura. Noches de auténtica pasión sin límites, momentos tiernos y fases salvajes que te invitan a creer en el amor verdadero. Para ser el alma gemela de alguien con tanto amor en las venas, hay que tener buen corazón, buenas intenciones, honestidad desde el principio y ganas de luchar contra los obstáculos. Con Cáncer, conocerás el verdadero significado de la palabra SENTIR. Vida, solo hay una, y cariño como el que te da el cangrejo, también.

LEO

Leo tiende a ser pasión y placer en estado máximo desde el principio. Se caracteriza por ser fuego. Fuego que enciende la llama cuando va a desaparecer. Fuego que te da las noches más cálidas de tu vida. Fuego, que te invita a querer más y más. Que te marca de por vida y que te seduce desde el primer contacto visual. Leo, es pasión en términos inimitables. Cariño y generosidad desde el primer beso. Honestidad y verdad desde la primera pelea que pueda surgir en la relación. Porque sí, porque el león no quiere ser como los demás.

No quiere una relación que caiga en la monotonía y que no tenga chispa. Su naturaleza le impide ser alguien que no quiera aventuras en estado puro. Le impide dejar de lado su deseo de dominar, de temer el control, de llamar la atención con cada paso que dé. Porque Leo es así. No puede ser la típica persona que pase desapercibida, que no haga ruido y que no tenga emoción por vivir la vida y por disfrutar de todos los beneficios que te da el amor. Quien tenga la suerte de estar con Leo, no lo sabe, pero está recibiendo el mejor regalo que la vida le puede dar. Es obvio, que con el león no todo será un camino de rosas. Eso sería imposible. Con Leo, el camino será rojo intenso. Rojo pasión. Marcado por las emociones más brutales, por las noches más pasiones, por los abrazos más sinceros y por las muestras de amor más originales y generosas.

VIRGO

Virgo necesita mirar a los ojos de esa persona tan especial y no tener ni un solo sentimiento de contradicción y desconfianza. Necesita que su otra mitad, sepa lo que es la sinceridad. Quiere que tenga muy claras sus prioridades, sus necesidades y su ideas. Virgo sabe jugar, pero no apuesta a lo loco. Virgo, aparte de hacer su correspondiente examen para descubrir todos los secretos ocultos de la otra persona, lleva a cabo un análisis muy intenso de su ambiente. Virgo, no deja nada al viento. No permite que su vida sea intoxicada por alguien que decía ser una cosa que luego no era. A parte, necesita algo muy importante. Algo que es como el aire para respirar. Fidelidad. Sin límites. Sin trampas. Fidelidad en estado puro. Sincera, real, con defectos, pero siempre desde la sinceridad. A cambio, Virgo da lo mejor que la vida te puede regalar. Apoyo emocional en todos los sentidos, con toques de dureza, eso por supuesto.

Esperar que Virgo sea un lindo gatito inofensivo que no se altere y que diga que sí a todo sin luchar, es como esperar a que lluevan ranas de cielo y que todo el mundo lo vea tan normal. Virgo trabaja muy duro desde el principio para esperar que todo salga a la perfección. No desiste y lucha como nadie para mantener todo lo bueno que tiene y para evitar que su tesoro caiga en manos sucias que no merecen que las toquen. En definitiva, lo que es de Virgo, es de Virgo. ¿Celos? Si. Muchos. Y a mucha honra. Virgo por los suyos, es capaz de cualquier cosa.

LIBRA

Para que Libra se decida, se necesita tiempo. Tiempo que pueden ser horas, días e incluso semanas. Con Libra, nunca se sabe. Libra se lanzará cuando lo sienta. Cuando lo intuya. Libra se dejará amar cuando descubra que la otra persona es de fiar. ¿Por qué tanto tiempo, tanta investigación y tanta desconfianza al principio? Porque nunca está de más proteger su corazón. Porque Libra sabe lo que es la decepción y no quiere. No quiere perder parte de su esencia en estar con alguien que no sea digno de su persona. No quiere fallar. No quiere amar a alguien que no ame de la misma manera. Libra, al principio tiene miedo. Miedo de abrir las puertas de su vida y de su corazón. Miedo a que jueguen con sus sentimientos. Miedo a ser el nuevo juguete de alguien que luego termine roto. Pero eso es al principio.

Libra siempre se pone en lo peor. Sabe hacer balance de las cosas buenas y no tan buenas, pero los puntos negativos siempre están más presentes en su cabeza. Cuando tenga todo eso cubierto y sepa con certeza, que la otra mitad es de fiar, se lanza. Ahí está el cambio. Ahí, es cuando Libra deja con la boca abierta a cualquiera. Cambia las dudas, por decisión. Cambia su miedo por ganas de comerse a la otra persona a besos. Cambia para bien, y el ambiente lo transmite. Libra te regala su corazón, un tesoro no tiene precio. Un auténtico regalo de la vida.

ESCORPIO

Escorpio es la pasión en persona. El magnetismo que te invita a querer comerte a besos a alguien con tanto amor dentro y con tantas ganas de disfrutar, que termina doliendo. Amar a Escorpio es un reto de los pies a al cabeza. Una aventura que es digna de gente valiente, con carácter y con las ideas bastante claras. Sobre todo en el terreno emocional. Sí, es verdad. Escorpio también es emocionalidad, y quien tenga el privilegio de estar a su lado, lo descubrirá al momento. Lo mejor de todo, es que Escorpio te dirá las cosas tal cual son. Desde el minuto uno. Las relaciones con Escorpio están marcadas por ser muy íntimas, intensas y realmente reveladoras.

Escorpio te engancha, te seduce, te mima, te cuida y te quiere de la manera en la que nadie lo hará. Sin trampas. Sin mierda* tóxicas. Con confianza, con decisión y con el instinto de la intuición bien presente. Porque Escorpio es eso. Es sexto sentido en estado puro. Sabe ver el interior de las personas con total claridad, y si decida estar con alguien en especial, es porque ha visto potencial. Escorpio nunca deja pasar una buena oportunidad por anda del mundo. Noches de desenfreno, de revelaciones emocionales, de pasión sin límites y de besos incontrolables. Noches de no salir de la habitación, de querer más y más y de reflexiones internas. Con escorpio, si eres buena persona, puedes tener todo eso y mucho más.

SAGITARIO

Sagitario tiene la mente muy abierta y no, no es la típica persona que tiene mil manías. No es el típico amor que inflexible, con normas y con las ideas muy claras. Sagitario es aventura, es emoción sin límites, es independencia y libertad en pequeñas dosis que te hacen creer en el amor verdadero. Basado en la confianza. Eso es lo que quiere Sagitario. Eso es lo que marca sus relaciones. La confianza de ambas partes. Sagitario quiere compartir su vida con su alma gemela, con su media naranja ideal. Con sus ganas de comerse el mundo y su razón para superar los obstáculos día tras día. Sagitario, a cambio, te entrega su corazón sin ningún tipo de filtro. Te entrega su alegría, su fuerza innata y sus ganas de comerse el mundo para superar día a día.

¿Cuáles son las cosas que más busca y que no quiere perder por nada del mundo? Viajes de última hora. Planes de fin de semana o simplemente, una noche diferente. Fuera rutina. Fuera monotonía. Son palabras que no tienen lugar en la vida de alguien con energía como para parar a un tren. Sagitario es honestidad, a veces la caga por eso mismo sí, pero sabes que no miente. No quiere hacerlo. No tiene necesidad. Quien le quiera, que lo haga por como es. Incluidos defectos. Las relaciones de Sagitario, son la píldora de la felicidad perfecta para afrontar la vida de la mejor de todas las maneras.

CAPRICORNIO

A Capricornio, le lleva tiempo dejarse amar. Le lleva mucho tiempo confiar plenamente en una persona. Le cuesta la vida abrir las puertas de su corazón a ciegas. Es más, no lo hace. Nada de ir a lo loco. En temas de amor no deja ver la cabra loca que lleva dentro. Para una relación pasajera, puede, pero en términos de relaciones serias, Capricornio se lo toma muy en serio. Antes de nada, tiene que conocer con total certeza la fidelidad de la otra persona. Tiene que tener todos los detalles de su vida, conocer cuáles son su compañía y detectar si dice la verdad. Capricornio, lleva a cabo un examen típico de detectives que nada tienen que envidiar a los de la CIA. Capricornio no pierde el tiempo con gente que sabe que no va a llegar a buen puerto. Si mueve cielo y tierra para interesarse por alguien en concreto, es por algo.

Capricornio nunca actúa sin tener un motivo y si no hace nada más pensar en esa persona, es amor. Al principio, no lo quiere reconocer, pero sus gestos delatan lo que su boca no se atreve a decir. Para Capricornio “un te quiero”, una abrazo a tiempo o una demostración de amor en toda regla, vale mucho. Es más, lo quiere. Quiere que su otra mitad demuestre que está ahí, que no se va a ir y que todo lo que hace, lo hace desde el corazón. A cambio, Capri, cede las llaves de la larga lista de corazas que guarda su tesoro más preciado. Si pasa eso, podemos hablar de amor en todos los sentidos. Al principio, no es fácil, pero la lucha, merece mucho la pena.

ACUARIO

Acuario, al principio, seguramente tire de arrogancia, de rebeldía y de desobediencia en todos los sentidos. Antes de dejarse amar, tiene que dejar ver a la otra persona que su libertad no se va a esfumar. Acuario es una persona libre desde que nace, y no, no va a cambiar ese rasgo por nada del mundo. Sus relaciones se caracterizan por ser de mente abierta. Refrescantes, llenas de energía y basadas en los pilares de la aceptación, comprensión y respeto. Acuario no quiere compartir su vida con alguien que tenga que saber a cada momento donde está, que no sea flexible y que tenga la desconfianza en la cabeza como modo de ver la vida.

Acuario no necesita una niñera, no quiere tener un detective como pareja y pasa de perder el tiempo. Es demasiado valioso como para no hacer lo que quiera, cuando quiera y eso, lo sabe. Ahora bien, no todo es independencia y rebeldía en estado puro. Acuario también ama los momentos íntimos, los ratos de dos, de juego por la noche, de intimidad placentera. Acuario ama ser el motivo de la sonrisa de su pareja, ama saber que está haciendo bien a alguien. No es un amor perfecto, no es un amor que se caracterice por ser el prototipo de historia de amor de película. Pero es real, sincera, apasionante y jodidamente sorprendente. Acuario, engancha desde el principio y deja huella por y para siempre. Un encanto de rebeldía de amor natural.

PISCIS

Las relaciones de Piscis se basan por tener un punto de romanticismo extremo. Piscis es generosidad, amor en estado puro, inocencia que te quita el sentido y timidez que se convierte en lujuria cuando menos te lo esperas. Sus relaciones están basadas en el cariño, en la honestidad, en la naturalidad y en las ganas de crecer y crear algo que sea único. Su pareja tiene que tener paciencia y la mete abierta. Tiene que estar muy segura de su decisión, porque Piscis odia que le hagan ilusiones. Odia soñar a lo grande y darse de frente con un bloque de hormigón. Odia abrir las puertas de su corazón a alguien que solo quiere jugar. A ver, que Piscis sabe jugar, y cuando lo hace, deja el listón en el infinito. Pero si quiere amor, quiere amor. No quiere amor a medias. Lo quiere todo. Cuanto antes. Nada de dejar para mañana, lo que se puede disfrutar ahora.

Piscis es amor y no, no quiere perder el tiempo con alguien que solo mira por su bien y que tenga la superficialidad en la cabeza como modo de ver la vida. Sí, es verdad, Piscis se enamora en seguida, pero es lo que hay. Amar a Piscis es una aventura realmente maravillosa y si no fuese así, nadie podrá disfrutar de ese regalo tan maravilloso. Piscis, haría cualquier cosa por su otra mitad. A cambio, pide lo mismo. Pide amor y nada más. Fuera dinero, fuera apariencia. Piscis es corazón y su relación, no se intoxica.

2018-01-13T13:18:42+00:00