Ser Leo no es algo fácil. Se dice que Leo es uno de los mejores signos del Zodiaco. Y tener que soportar tanta presión, tantas miradas, tantas envidias no es algo fácil de llevar. Ser Leo requiere de tener que asumir muchísimas responsabilidades que otros signos no tienen que asumir. Y quizás lo peor de ser Leo es justo eso, tener que estar siempre a la altura, tener que dar lo mejor de si mismo en todo momento y demostrar que realmente ese puesto se le merece él/ella.

Pero hay otras cosas que también influyen bastante. Hay ciertas cosas en el carácter de Leo que hacen que no sea fácil ser cómo es él… Por ejemplo, lo peor de ser Leo es esa vena tan dramática y exagerada que tanto le caracteriza. Aunque sea alguien positivo, en el fondo tiene un carácter que le hace ponerse en lo peor y exagerar muchísimo más la situación.

50 Cosas de Leo

Otra de las peores cosas de ser Leo es esa impulsividad tan característica de los signos de fuego. Esa impulsividad con la que tantas veces la ha cagado y ha metido la pata a lo largo de su vida. Leo es muy de lanzarse a la piscina sin saber cuáles van a ser las consecuencias. Y sí, hay veces que las cosas le salen bien y sale ganando, pero otras, ser así lo único que hace es que las cosas empeoren y que él mismo termine en una posición no deseada.

Pero sin duda, lo peor de ser Leo es ese carácter tan autoritario que siempre quiere tener. Siempre se empeña en ser el mejor, en quedar en primero, en que nadie le lleve la contraria. Porque cuando eso sucede, cuando alguien intenta quitarle la razón, saca su lado más oscuro y peligroso.

El lado oscuro de Leo

Uno de los peores defectos de Leo es que es alguien muy competitivo y que le molesta mucho perder. Le molesta no tener toda la atención o que la gente ni siquiera le escuche. Le costará mucho reconocerlo, pero Leo es así y es algo que hay que empezar a aceptar. Lo peor de ser Leo es esa arrogancia con la que nace y que le acompañará hasta el final de sus días. No hay nada que hacer, simplemente aceptarle tal y como es. Ser Leo no es fácil, eso es algo que hasta él mismo lo sabe.