Tauro, Virgo y Capricornio, los signos de tierra, los que no se andan por las ramas cuando se trata de amar. Si van a entregar su corazón es porque ya analizaron pros y contras, lo que quieren es una relación estable. Un vínculo en el que la confianza se fortalezca todos los días, les aburre lo intermitente, no están dispuestos a convertirse en el juego de nadie. Si alguien no tiene la capacidad de ser leal, constante y fiel, es mejor que siga su camino. Los signos de tierra quieren un amor sincero, en el que la comunicación no sea un problema y el respeto los guíe. Sin embargo, tienen tres hábitos, los peores a la hora de querer. Vamos a ver cuáles son los tres peores hábitos en las relaciones de los signos de tierra.
1.- Quieren el control a toda costa
Tauro, Virgo y Capricornio, están acostumbrados a ser los que toman el timón en todo. Sin embargo, pueden llegar al punto de la obsesión, quieren que todo esté asegurado, buscan una estabilidad desesperada y si algo no sale como ellos lo planean pierden la cabeza. Esto puede ser muy frustrante para sus parejas, pues se sienten limitadas, pierden su autonomía y pueden llegar al punto de darles por su lado para no pelear y en realidad sólo acumulan resentimientos.
Una cosa es querer tener una relación saludable, en la que ambos confíen y otra muy diferente es que quieran que sus parejas hagan lo que ellos les pidan, no son sus marionetas. Si los signos de tierra no se calman en ese aspecto lo que van a provocar es que sus parejas se sientan sofocadas y van a terminar desconfiando, callando cosas para no hacerlos enojar.
Además, los signos de tierra pueden llegar a ser muy críticos, parece que nada de lo que hacen sus parejas es suficiente, siempre quieren más y no pueden reconocer los avances pequeños. Eso es un problema interno, se critican tanto que lo terminan reflejando en los demás, pero sus parejas no tienen la culpa.
2.- Se resisten al cambio
Los signos de tierra son amantes de la rutina, una vez que la encuentran difícilmente la sueltan, les gusta sentirse cómodos y ante cualquier mínimo cambio se sienten amenazados. Incluso si les ofrecen soluciones más sencillas o que les ahorran tiempo, se niegan, son muy obstinados en ese aspecto y eso puede convertirse en un dolor de cabeza para sus parejas.
Es muy normal que en las relaciones la llama se apague y hay que reinventarse en todos los sentidos, volver a conquistarse, pero cuando Tauro, Virgo y Capricornio se cierran, eso se vuelve como hablar con la pared, no entienden de razones. Una relación predecible es aburrida, hace que el amor se acabe y eso es justo lo que ellos no quieren. Ser más flexibles y aceptar otras perspectivas enciende la chispa en las parejas.
Aceptar, esa es la clave de todo, aceptar que las relaciones tienen que evolucionar, que el amor se transforma y que si quieren volver a experimentar emociones fuertes, ambos tienen que poner de su parte, no hay más.
3.- Son muy duros
Tauro, Virgo y Capricornio, son muy detallistas, minuciosos, tienen una tendencia que puede llevarlos a la perfección exagerada y no es sano cuando están en pareja. Pues, parece que sólo están buscando que el otro dé un mal paso para criticarlo. Eso acaba con la admiración, el amor y el respeto. Una pareja que te juzga o que se juzga a sí misma te hace sentir la persona más insegura.
Los signos de tierra tal vez no se den cuenta, pero afectan la relación. Una cosa es hacer comentarios desde el amor, de manera constructiva y otra muy distinta es acabar con la autoestima de la persona que amas. Esto no significa que sean signos del Zodiaco malos, sólo tienen que aprender a modular su manera de relacionarse.
Tauro, Virgo y Capricornio, necesitan dejar de ser duros consigo mismos, es la única manera en la que van a empezar a reconocer los logros de su pareja. De lo contrario, van a poner todos sus miedos sobre ella. Las exigencias poco realistas sólo van a generar tensión y conflictos en la relación.