Tauro, tú que siempre eres firme con tus pensamientos, que tienes fama de ser el más terco del Zodiaco y de no cambiar tu forma de ser nunca, cuando te enamoras, todo esto cambia. Es obvio que solo lo harás cuando te enamores de verdad, cuando encuentres a esa persona que te vuelva loca de los pies a la cabeza. Pareces una persona fría de emociones, que prefiere mantenerse al margen y no demostrar tus sentimientos, pero cuando estás loco de amor, todo se vuelve mucho más romántico y empiezas a experimentar lo que el verdadero amor significa para ti.

Cuando te enamoras, Tauro, tu pareja se convierte en tu otro pilar, en tu hombro en el que llorar, en el que desahogarte e incluso, se convierte en esa persona a la que vas a ir a pedir ayuda.

Sí, tú, cabezota y terco que siempre le cuesta millones ir a pedir ayuda, cuando te enamoras, esto deja de ser así. Para ti, tu pareja es como tu medicina, es como ese antídoto que hace que desaparezca el estrés de tu vida, de tu trabajo y de todo lo que te rodea.

Tú nunca sueles salir de tu zona de confort, Tauro, por miedo a lo desconocido y por miedo al cambio. Cuando te enamoras, empiezas a imaginarte como sería tu futuro con esa persona. Conocer a tu pareja te hace ver el mundo a través de sus ojos y poco a poco ir saliendo de tu famosa zona de confort. Empiezas a vivir la vida como si fuera una aventura constante y empiezas también a probar cosas que nunca antes habías probado. Gracias a la seguridad de tu relación, permites a tu pareja que te enseñe un mundo nuevo y pruebas también sus intereses y sus hobbies. Convirtiéndote así, Tauro, en una persona mucho más flexible y abierta de mente.

Pero esto no acaba aquí, Tauro. Por lo general, eres un autentico experto a la hora de ocultar tus emociones. Tienes un muro que protege todo tu corazón y que no deja que absolutamente nada de lo que sientes salga a la luz. Cuando te enamoras, tu lado más sensible empieza a salir a la luz. Debajo de ese muro, Tauro, se encuentra el corazón más suave y romántico del mundo. Ahora empiezas a sentirte más cómodo contigo mismo y con tus emociones. Empiezas a compartir cosas que antes no te imaginarías que saldrían de ti. Cuando te enamoras, Tauro, cambias, pero no te preocupes, porque siempre es para ti. El amor te hace madurar mucho más de lo que te imaginas.