• Eres astuto y sagaz para enfrentarte a la vida, a tus trabajos, a cualquier asunto. No das un paso en falso casi nunca y te mueves con una estrategia perfecta para vivir y para sobrevivir.

  • Primero peleas a muerte, pero si al final algo te vence podrás caer. Pero pronto resurgirás de tus cenizas y serás más fuerte, si cabe. Más fuerte, y más vengativo también porque no soportas que te traicionen ni que te hagan daño gratuito. Si es así, irás a por los responsables. Para ti es ley de vida.

  • Con tu orgullo te evitas que te hagan daño. Es el mismo con el que afrontas cualquier tarea difícil y con el que te levantas del suelo si algo te ha derribado.

  • Eres extremista. Puedes ser muy malo si te lo propones pero también muy bueno, y esto último te sale francamente bien por unos valores personales basados en la lealtad y la preocupación por los tuyos.

  • Tu inteligencia se aprecia en cómo analizas e investigas las situaciones, añadiendo una gran capacidad de razonamiento. El toque final lo pones con tu intuición y unos toques de psicología que ya son el no va más para dar en la diana.

  • Con tus críticas ayudas a los demás a mejorar. Pueden ser críticas duras, ojo, pero es que piensas que es la mejor manera de que calen a fondo y se tengan en cuenta. Contigo eres igual de autocrítico, sincero y duro.

  • A los tuyos, sobre todo a las personas que más quieres les ofreces lo que necesiten, pero también una forma de querer intensa en la que no les cabe la menor duda de que los quieres. Y por si les queda alguna duda, cuando ven la forma en la que les defiendes si alguien va a por ellos, ya se quedan completamente tranquilos con respecto a tus sentimientos.

  • Consigues que tu parte de insatisfacción natural te sirva para intentar mejorar tu vida, el trabajo, tus relaciones sentimentales y la calidad de todo lo que te rodea.

  • En tus relaciones sentimentales sacas todo un arsenal de armas para mantener la pasión. Quizás no sean las armas más convencionales pero tu intención es dejar bien claro que eres capaz de cualquier cosa para que nadie te quite lo tuyo. Para que dure el amor, para que la relación tenga futuro.

  • Eres un peleón, un guerrero de la vida, que nunca deja las cosas estar. Siempre se pueden mejorar las que hay, siempre se puede luchar por conseguir otras nuevas. Y por supuesto, siempre hay enemigos al acecho contra los que hay que estar bien preparados. Tú lo estás, y muy bien, por cierto. De hecho, casi siempre ganas.

  • Pase lo que pase, siempre vives y amas con intensidad. Prefieres hacerlo así y que salga tu yo a estar fingiendo, o controlando, o negando la realidad. Eso sí, siempre alerta a que no te hagan daño, mucho daño mejor dicho, porque si hay que sufrir un poquito no te importa. Merece la pena.

  • Tener la mente fría es bueno para ti. Bastante temperatura hay en tu interior por culpa de la intensidad de tus emociones. Con cierta frialdad consigues pensar claramente. Luego, cuando toca, sabes relajarte mejor cuando te mueves en el terreno de los sentimientos.

  • Tienes un escaner para descubrir de qué van los demás, como son realmente, qué buscan o si están escondiendo algo.

  • Eres muy agradecido con los detalles. Te llegan al corazón, igual que el que la gente te valore y te aprecie. Y cuando te permites guardar la fiera que llevas dentro al ver cómo te quieren, sigues siendo tú pero encantador por tu ternura y calidez.

  • Eres sincero hasta la saciedad. Por eso no te van ni las personas falsas, ni las situaciones ficticias, ni las fantasías que enmascaran la realidad ni nada que parezca lo que no es. No te gustan las mentiras ni que nadie te engañe.

  • Eres muy independiente, además de un buen líder. Ayudas a los demás, les sabes guiar bien y tu determinación es un ejemplo a seguir.

  • No te van los términos medios pero te gusta tu vida así que no debe ser tan malo ser tan radical porque a ti te va bien. Eso sí, si alguien a quien quieres, respetas y valoras te hace ver en lo que te equivocas o te ayuda a ser flexible, lo aceptas. Más o menos.

  • Lo de tu magnetismo puede tener algo que ver pero hay algo más real y palpable en la forma en cómo consigues lo que quieres de los demás, en cómo les vences y les convences, en cómo te acaban contando todo lo que les pasa. Y ese algo sólo tú lo sabes.