• Eres capaz de adaptarte a cualquier situación diferente que te toque vivir con una facilidad pasmosa. O con algo de esfuerzo a veces. Sea como sea, lo haces y encima sin perder la sonrisa de los labios.

  • Cuando se trata de solucionar algo con las palabras adecuadas todos te buscan a ti: para mediar entre dos personas enfrentadas, para vender un producto o un plan, para convencer a una persona sobre algo…

  • Si juegas a algo sueles ganar. Aunque a ti, para lo que de verdad te sirve tu agilidad mental es para ser el primero en captar un problema y para resolverlo rápidamente después.

  • Cuando se trata de ser ingenioso puedes tener algún competidor pero sueles triunfar porque lo combinas con tu inteligencia, tu rapidez y hasta tu sentido del humor.

  • Tu facilidad para conectar con la gente es de las virtudes que más destacan en ti. Si quieres amigos, los encuentras; si quieres planes, sabes cómo hacer que te inviten a ellos. Y si necesitas un hombro sobre el que llorar, no te faltan candidatos.

  • Pocas personas después de conocerte no reconocen que tu simpatía es de las cosas que a primera vista más les han llamado la atención de ti. Luego, cuando conocen tu sentido del humor, tu optimismo y tu facilidad para las bromas, se reafirman en que eres la alegría de la huerta.

  • Tus ansias de libertad están siempre presentes. Por eso algunos compromisos para estar con determinada gente o para ir a algún sitio te producen ese repelús.

  • Ser alguien tan variable de carácter, con tanta facilidad de cambiar y hacer una cosa u otra, te ayuda a hacer muchos trabajos y a trabajar con personas muy diferentes.

  • Eres tan extrovertido que cuando llegas a un sitio nuevo, ni tienes problemas para relacionarte ni para ayudar a los que se acercan a ti pensando que eres un veterano en el lugar. Y es que parece que has ido más veces al ver lo bien que te relacionas.

  • En muchas reuniones eres el alma de la fiesta por ser tan divertido, por tu sentido del humor, porque hablas de cosas interesantes, porque lo que cuentas lo haces con un énfasis y una elocuencia que no aburren a nadie. Todo lo contrario.

  • Al ser tan inquieto mentalmente, nunca te quedas sólo con lo que tienes delante de los ojos. Eres capaz de darle la vuelta a cualquier situación.

  • Tus dotes de convicción son las más valoradas cuando se te ofrece hacer determinados trabajos. No tienes competidor ahí. Puedes hacer lo que quieras.

  • Siempre eres muy amable con la gente, intentas no dar una mala contestación ni tener un mal gesto con nadie. Aunque a veces crees que hay personas que no se merecen tanta amabilidad. Y no lo haces.

  • Cuando no puedes ser convincente sacas tu otra arma importante: la persuasión. Y ahí si que es de verdad que vas a conseguir lo que quieres sí o sí.

  • Tienes mucha facilidad para ver muchas caras de una misma situación. No en vano, tú mismo tienes muchas caras y con cada una de ellas eres capaz de llegar hasta el fondo de muchas situaciones.

  • Tienes el poder de las palabras. Y usándolas eres feliz. Hablando y disfrutando con ello. Pero al mismo tiempo, no te importa escuchar a los demás. Si además saben usarlas y te enseñan cosas, tú encantado de cederles la palabra.

  • Ni cuando te enseñan algo, ni cuando te aleccionan sobre algo, ni cuando te enfrentas a un asunto nuevo por primera vez es necesario que nadie se tome mucho tiempo en explicarte el tema. Lo captas todo a la primera de forma asombrosa.

  • Además de que te sabes adaptar a cualquier situación, es que tu predisposición es muy buena para hacerlo. No sueles poner peros a casi nada.

  • No te gustan que te engañen pero es que además cazas rápido a quienes quieran hacerlo.

  • Tu manera de ser líder y mandar es que lo haces con mucha inteligencia, ingenio y… encanto. Que eso también cuenta. Cuenta mucho.

  • Eres una persona coqueta. Y eso no es malo, la verdad. Porque lo controlas perfectamente. Otra cosa sería que fuera como una droga que te domina. Pero es que no es así.