Cómo nos va en la conquista, el sexo, el amor o el desamor es algo que siempre interesa. Compartir sensaciones, experiencias o sentimientos con alguien alimenta el cuerpo, el alma, la mente y hasta el dedo gordo del pié. Nos hicieron así. Necesitamos a alguien que nos de vida. Veamos ahora cómo lleva Tauro esa necesidad vital. Pero ya os adelantamos que la vive intensamente.

Tanto los hombres como las mujeres Tauro se mueven por la sensualidad. La tienen, la dan, y también la buscan. Las personas que reciben la sensualidad taurina, tan contentas. Para Tauro es más difícil encontrar gente tan sensual como ellos, pero vamos, lo intentan. Como son detallistas y pacientes, es difícil que antes o después no consigan lo que quieren en el terreno sexual o sentimental. En su contra tienen algún pronto que si aparece pronto (valga la redundancia) puede ahuyentar a más de uno/a. El hombre Tauro es ese hombre superprotector que se ajusta a los sueños de muchas chicas. Si además está fuerte, característica física muy de este signo, pues es fácil ver a muchas mujeres o hombres felices arropados bajo su enorme pectoral.

Los primeros contactos de Tauro cuando le gusta alguien y es correspondido suelen ser sensuales, carnales y sexuales. Y casi todos se dan en numerosas relaciones esporádicas. Tauro llega ahí por instinto y lo más llamativo es que es todo muy físico. Además de hablar de sentimientos que son palabras mayores y Tauro en este asunto se toma su tiempo para avanzar.

En el sexo Tauro es sobre todo sensual. Como sensuales son sus besos, sus caricias, sus orgasmos, sus abrazos y TODO. El aquí te pillo y aquí te mato no va para nada con Tauro. Aunque se excita fácilmente, sabe esperar el momento adecuado, el lugar adecuado y hasta la persona adecuada. Porque incluso excitado, Tauro no hace locuras que luego no vayan a satisfacerle del todo, y eso incluye que determinadas personas no lleguen a convencerle del todo. Y se queda como está. Tampoco durante mucho tiempo, ojo. Tauro necesita sexo y si no lo tiene, se nos tensa. Tomen nota los interesado/as.

Con el sexo Tauro también consigue expresarse mejor que con palabras. Con el sexo zanja las desavenencias. Y con el sexo, como sabe que se le da bastante bien y que es buen amante, Tauro se reafirma en su autoestima e intenta conseguir que su pareja nunca deje de desearle.

En la vida sentimental de Tauro hay por tanto muchas pequeñas historias que Tauro busca porque le apetece el cariño y la pasión y porque necesita cubrir unas necesidades afectivas muy pronunciadas.

Cuando llega el verdadero amor, no será Tauro quien se declare en cuanto lo note. No le gustan los cambios, ni adelantarse a nada sin estar bien seguro. Que por dentro lo sienta no quiere decir que lo suelte a la primera de cambio. Pero llegado el momento de la verdad, Tauro se declara. Sin florituras, con pocas palabras y dejando bien claro lo que siente. Tauro no entiende a esas personas que adornan tanto todo.

Si el amor implica mayores compromisos, como hacerlo oficial, vivir juntos o casarse, Tauro elegirá formas sencillas de hacerlo. Las grandes fiestas y las demostraciones excesivas no le gustan mucho. Prefiere lo sencillo, lleno de detalles y con las personas elementales de su vida.

El desamor le llega a Tauro envuelto en un sentimiento de traición. Y todo porque Tauro tarda en dar pasos, pero cuando lo hace siente que es para siempre. Se entrega a muerte y espera lo mismo. Y si su pareja no le da lo que espera, se siente traicionado.

Tauro suele ser fiel. Lo es plenamente convencido y como respuesta al amor que siente que le dan. Así que cuando no siente eso, los cuernos pueden aparecer. De los que pone Tauro la razón que da es que busca lo que no tiene en casa. De los que le ponen a él o a ella, sin comentarios. Tauro no soporta llevar los cuernos. Bastante tiene con los que nació y de los que está orgulloso. De los otros, ni de lejos. Se puede liar gorda.

Lo mejor para Tauro cuando todo está mal es ser sincero e intentar recuperar lo que sea si es posible. Si no, darlo por perdido y decir adiós. Pero esto no es lo que suele hacer. Tauro es de los que no aceptan bien las rupturas, incluso aunque ya no quieran a esa persona. Es capaz de luchar hasta dejarse la piel en ello. Y es que, las relaciones le dan seguridad y estabilidad y se resiste a dejarlas. Cuando no queda más remedio claro que tira la toalla. No sin antes pedir lo que le pertenece. Y vuelta a empezar.