Una de las cosas más bonitas que te pueden pasar es cuando tomas una decisión y el tiempo te confirma que fue lo mejor. Sin embargo, se vuelve un calvario cuando dejas ir a alguien y esa persona no lo acepta. Ya ni siquiera es amor, te vuelves ese capricho que no quiere perder. Cada signo del zodiaco lo vive a su manera, pero al final se preguntan lo mismo, ¿por qué esa persona sigue obsesionada contigo? 

Aries 

Ni siquiera te das cuenta de lo mucho que robas miradas a tu paso Aries. Eres alguien que aunque lo intenten no olvidan, incluso si las cosas terminaron mal. Tienes el don de llegar a sitios a los que nadie más ha llegado. Tu lado obstinado es muy tentador, te encanta aprender de todo y es por ello que nunca te detienes. Amas ser pensador, inquieto y valiente. Definitivamente, eso hace que la gente se obsesione contigo, eres la mezcla perfecta entre distante y amoroso. Te echan de menos cuando quieren hacer algo fuera de lo común y no hay nadie más que los apoye. 

Tauro  

Qué bonita es la necedad con la que haces todo Tauro. No te gusta conformarte y mucho menos bajar la mirada sólo porque alguien no se siente complacido con tus acciones. Ese tipo de comentarios a ti no te rompen y es muy gratificante verte en acción cuando se trata de defender un tema  que te interesa. Te gusta la compañía de la gente, trabajar por tus sueños y al mismo tiempo mantienes una línea bien marcada. Eres una contradicción, entre dejarse llevar y poner límites. Definitivamente, eso te vuelve adorable y hace que las personas se desesperen por escuchar tus consejos y quieran volver contigo. 

Géminis 

Tu personalidad es magnética, tienes el don de amar y arropar. Te gusta dejar huellas bonitas, las que no se pueden comprar con nada. Sin embargo, la razón por la que se llegan a obsesionar contigo es porque eres alguien que lleva el entusiasmo en todo lo que hace. Cuando estás en pareja te gusta ver brillar a quién toma de tu mano y haces lo que sea con tal de darle impulso para que sea mejor y luche por lo que quiere. Tu apoyo es muy genuino y no exige algo a cambio, lo das porque te nace de verdad. Siempre estás buscando la manera de romper con lo convencional. Asumes que te gusta ir contra marea y eso es un imán obsesivo para muchos. 

Cáncer  

El dulce amante del zodiaco, el que te escucha, te entiende, te valora. Su amor te hace sentir calor a mitad de una noche en invierno. Ese es Cáncer, el signo que es capaz de lo que sea con tal de ayudar a la persona de su vida. Sin embargo, con la misma intensidad que te adora, es capaz de soltar, de verdad no pongas a prueba su lado resiliente, porque hasta vas a pensar que nunca te quiso. La razón por la que puedes obsesionarte con un Cáncer, es porque es muy impredecible, sus emociones no avisan y eso se vuelve intrigante para cualquiera. Es el amante o amigo, que te va a defender y proteger de quien sea. Pero, no esperes que lo siga haciendo después de que diga adiós. 

Leo 

Cuando te lanzas en cuestiones del amor nada te detiene. Entre más adrenalina para ti es mejor, no temes en poner tu alma en alguien que te acelera el corazón. Tienes una sed descontrolada de vivir el momento y a menudo encuentras la manera de contagiar a tu pareja. Es mucho más fácil saborear el mundo con la persona indicada. Eso es lo que se vuelve obsesionante para el otro, porque te apasiona no dejar pasar los pequeños detalles y trabajar duro para subir a la cima. Es claro que te niegas a renunciar, te gusta lo insaciable y cuando terminas una relación te vuelven a buscar, porque es muy complicado que encuentren tanta energía en alguien más.  

Virgo 

Los Virgos suelen ser señalados de la peor manera, es mucho más fácil decir que la frialdad es la que gobierna en su corazón, que intentar ponerse un momento en su sitio. Se preocupan por lo que son y con quién se relacionan, esa es la razón por la que no pueden tomar a la ligera ni la amistad ni el amor. Sin embargo, sólo aquél que llegue a conocer a un Virgo, sabe que en su interior la sensibilidad es la que gobierna. Sus muestras de afecto son tan genuinas, que no te importa que no sean frecuentemente, porque no es un signo que está todo el tiempo encima de ti. Es ingobernable, ama su independencia y al no tenerlo en tu vida puedes caer en una terrible obsesión. 

Libra  

Eres quien resplandece, no necesitas hacer mucho para ganarte la confianza de las personas. Tu lado jovial, encantador y a la vez tranquilo, se vuelve el mejor refugio para la gente que te ama. Sin embargo, tienes secretos que enamoran el doble. Por ejemplo, la rudeza y dulzura con la que defiendes todo aquello en lo que crees. En tu interior hay un fuego insaciable, tienes tanto por hacer, un montón de sueños que te siguen acompañando, y aunque haya veces en las que quieras tirar la toalla, al final, te vuelves a levantar. Eso es lo que se vuelve tentación para los obsesionados. Se acostumbran tanto a tu luz, que ya no quieren seguir andando sin ella. 

Escorpio 

El feroz, interesante, misterioso, ese es el Escorpio del que no puedes evitar enamorarte. Tiene una manera tan sutil de entrar en lo más profundo de tu corazón, que una vez que lo hace te tienes que acostumbrar a vivir sin él, porque difícilmente vas a borrar sus recuerdos en caso de que la relación no funcione. En su alma hay magia y eso no está a discusión, quieres envolverte en cada una de sus palabras, besos y abrazos. Escorpio, te entiende tanto que cuando ya no es parte de tu vida lo único que quieres es correr a contarle todo. Escorpio, es muy complicado que alguien te sustituya en ese sentido, así que no les queda más que obsesionarse con la idea de que vuelvas a su vida, aunque eso sólo sea posible en sus sueños. 

Sagitario 

Es muy claro que tu carácter no es de los que empalaga, te gusta sentir que eres un signo libre en todos los sentidos y al primer instante en el que muestran ataduras, sabes que es bandera roja. Afortunadamente, has aprendido a despedirte a tiempo de amores, amistades y familiares que sólo quieren verte en una jaula. Sin embargo, no todos están preparados para tu adiós. De hecho, es muy común que te exijan que te quedes. Tu humor distante y esas alas tan arrebatadas se vuelven el mayor de los atractivos y hasta obsesionantes. La gente echa de menos la manera en que dices las cosas, tu franqueza y esa necesidad de soltar cuando no eres feliz es admirable. No te sorprenda que intenten volver una y otra vez. 

Capricornio 

Desde el primer intercambio de palabras tu personalidad firme y poco enamorada, se hace presente. No eres alguien que se conforma con los cuentos bonitos, quieres realidades, vivir el momento y no engancharte con ideas que sólo existen en tu cabeza. Eso hace que la otra persona se sienta más segura, confía en entregarte el corazón porque tu seriedad le demuestra que eres alguien diferente. Sin embargo, cuando dices adiós no te complicas, da igual si las emociones están de por medio. No eres de los que se acostumbra a vivir con estrés y confusión, ya vives eso con tus proyectos diarios como para que todavía tu pareja se convierta en una piedra en el zapato. Tanta determinación se  vuelve obsesionante para los que dejas. 

Acuario 

El bien y el mal, es obvio que tienes bien definidos ambos lados de la moneda y que no te sientes cómodo en donde tu sonrisa se apaga. Por lo regular, no eres el tipo de signo que se deja conquistar con falsedades, quieres mucho más que la apariencia, prácticamente necesitas sumergirte en la esencia. Quizá tu lado obstinado cuando se trata de cumplir tus pasiones sea lo más atractivo de ti. Y es que no te dejas manipular por nadie, amas cuando tienes el control y si te es posible ayudar al otro no dudas en hacerlo. Por eso regresan a ti, porque no encuentran toda esa llamarada de ganas en los demás. Porque su vida pierde lo interesante y creen que el lado bueno de tu corazón les volverá a abrir las puertas. 

Piscis 

Tú amas desde la sensibilidad, la distancia, la creatividad. Eres un poco difícil al principio, porque aunque el romanticismo fluye por tus venas, te vas con cautela. Además, tienes ese toque un poco dramático que le agrega tensión a la situación. La gente suele perderse en tu intensidad, pero no siempre son capaces de lidiar con tanto amor. Cuando se marchan piensan que no volverán a buscarte, porque no tienen idea de que no van a encontrar todo lo que les diste en otros brazos. Sin embargo, basta un poco de tiempo para que regresen arrepentidos y ahí es cuando tú no los dejas entrar, da igual lo devastado que te sientas, no vas a permitir que tu supuesta alma gemela te sacuda cada vez que se le antoje.