Las personas que no pierden ni un segundo en dejarte escapar, son personas muy astutas Capricornio. ¿Por qué? Porque saben lo que vale tu amistad, tu cariño y tu presencia y, también saben, que como la tuya no hay ninguna más. Así es Capricornio, si no te quieren dejar marchar es porque saben que muy pocas veces les fallarás y porque eres una persona realmente maravillosa. Es cierto que no eres un genio en el arte de mostrar y hacer sentir lo que sientes. Vamos, que en otra vida fuiste una piedra fría o algún tipo de animal enfadado, pero eso no quita lo que realmente importa y es que, a pesar de tu supuesta frialdad y de tu poco gusto por mostrar siempre lo que sientes, sí que muestras a tu gente lo que sietes con detalles que son más bonitos que tu sonrisa. Y eso, ya es decir…

Te buscan porque saben que eres la honestidad en persona Capricornio. A parte de dar los mejores consejos (por fuertes, inteligentes y calculadores) dices las cosas tal y como las tienes que decir: a la cara, sin filtros y sin pelos en la lengua. Hay gente que no entiende esto y que lo ve como un punto negativo, pero los que somos mucho más coherentes con todo en la vida, sabemos que eso es AMISTAD y que es un puto privilegio. Ni más ni menos.

Quien tiene el gusto de profundizar más en tu vida, acaba enamorándose sin más remedio.

¿Por qué? Porque en la intimidad, eres mucho más suave y más cariñosa/o de o que en realidad aparentas de primeras. Así es Capricornio, sabes que tus caparazones están hechos a prueba de balas por miedo, pero también sabes que el pedazo de corazón que tienes ahí metido, puede amar sin límites y mejor que nadie…

Te quieren porque difundes mucha paz, seguridad y fidelidad. Te aman porque en el fondo, eres un culo inquieto con muchos deseos y sueños por cumplir. Puede que no sepan lo que te da miedo es descontrolarte y dejarte llevar… Puede que lo que no sepan es que en verdad, eres un encanto desastre natural y que por eso, enamoras por completo. Pero lo intuyen Capricornio y por eso, te deseas tan de cerca…