LEO Y LAS RUPTURAS AMOROSAS

Leo puede con todo, y más. Ya sean relaciones tortuosas o rupturas un tanto traumáticas.

En serio, la fuerza del león cuando la cosa no pinta nada bien, es abrumadora. Es obvio, que Leo lo pasa mal cuando tiene que enfrentarse a una ruptura amorosa. Es lógico que deteste cualquier tipo de situación conflictiva que pueda aparecer dentro de su relación, pero en el fondo sabe que todo pasa por una razón. Es un palo vivir eso, Leo lo sabe.

Sufre muchas veces en silencio, aunque la mayoría de ellas se apoye en su gente más cercana. Leo sabe que, en esta vida, por desgracia, muchas cosas tienen fecha de caducidad. Sabe que no hay nada perdido. Que sí, que le va a fastidiar y lo va a pasar mal eso seguro. Pero también piensa en las posibilidades que esta situación le puede hacer ganar. Como por ejemplo, ser feliz plenamente de nuevo. Comenzar una nueva vida en otro sitio. Conocer gente nueva, lugares prohibidos, placeres ocultos y sensaciones extrañas. Leo ve una ruptura como una posibilidad. De empezar un nuevo camino con más experiencia. Aunque existan heridas de por medio, da igual. Ellas son las culpables de que el León o la Leona siga hacia delante.

Porque dejar a Leo, puede ser fácil. Pero olvidarle realmente y conseguir sacarle de tu cabeza con el tiempo, es imposible. Leo deja huella. Es obvio, que no todo es color de rosa, y lo pasará muy mal. Pero es Leo, y seguramente ya tenga una lista bastante voluminosa de posibles candidatos para volver a ocupar de nuevo su corazón.