Por si alguien ha pensado que estos consejos le sobrarían a Tauro, que parece que ha nacido de pie, se equivocan. Es cierto que a Tauro socialmente le salen muchas cosas a pedir de boca. Muchas personas cuentan con ellos, quieren estar en sus grupos, adoran su presencia.

Pero Tauro, como todo el mundo, tienen sus momentos de reflexión tras los que se siente bien, pero hay otros en los se pone bajas calificaciones. Y que por fuera parezca tan seguro de sí mismo, no quiere decir que por dentro él/ella mismo siempre se vea así. Que va. Precisamente por verse bien socialmente, bien posicionado, a veces Tauro se pregunta si eso le hace feliz, si eso es lo que quería en la vida. O bien piensa en si se merece haber conseguido tanto.

Tauro tiene como una especie de sensación de fraude, de estar defraudado consigo mismo o de que pueda defraudar a los demás. Todo esto es una simple percepción errónea de Tauro que por estar en un momento bajo se ve mal y se castiga pensando lo peor de lo peor.

Por eso vamos a darle a nuestro querido Tauro unas recetas para utilizar en momentos así. Que los tenemos todos por eso debemos tener siempre a mano unos toques mágicos personales para recuperar la confianza en nosotros mismos.

1. Céntrate en lo lejos que has llegado

Tauro, si a veces te ves teniendo una vida que crees que no te mereces (y todo por tu falta de autoestima, de qué si no), piensa en que a esa vida no llegaste como caído del cielo. Si llegaste hasta ahí algo bueno harías. No se regalan los éxitos por la cara bonita a nadie. Así que, tu trabajo debió costarte conseguir tener lo que tienes. ¿Por qué renegar ahora de lo que es tuyo? ¿Por qué crees que no te lo mereces si tanto trabajaste para llegar hasta ahí? Muchos te envidian que estés ahí pero no por lo que tienes, sino por lo que demostraste tener para conseguirlo: disciplina y fuerza de voluntad. Valora lo que tienes y en todo caso comparte lo que has conseguido si eso te hace sentir mejor. Pero ni por un momento pienses que no te lo mereces, porque probablemente te merezcas mucho más.

2. Céntrate en lo mucho que has aprendido

Tauro, si miras tus éxitos con recelo y crees que no estás a la altura, haz esta reflexión. Si consideras que has conseguido llegar a cierto nivel, habrá sido con trabajo y habrás ido aprendiendo por el camino. Llegar arriba implica ese camino. Aprendiendo. A veces duramente.

Pues si valoras lo aprendido, tendrías que valorar también lo ganado porque una cosa va con la otra. Renegar del éxito es renegar de un camino de aprendizaje que en otros momento te sabía a gloria. También porque no estabas en la onda de ahora, tan caído y desanimado. Pero todo es cuestión de cambiar el chip, ¿vale?

3. Valora los obstáculos que has superado

Por que si has llegado lejos ha tenido que haberlos. No hay caminos largos y duros que no tengan piedras duras que pisar y sortear. Y si a ti ahora te da vértigo lo conseguido es porque lo conseguido tiene altura, y si hay altura, ha habido pendiente para subirla. Y no todos puede hacerlo. ¿Por qué menospreciar haber llegado arriba con lo que cuesta subir? Tauro, estás donde estás por que tu lo vales y debes premiar tu esfuerzo, no castigarte por ello. Quizás ahora lo que tengas es miedo de perder lo ganado, y de ese miedo venga el bajón y la falta de autoestima como rebote. Pero los miedos son para los débiles, y tu has demostrado sobradamente que eres valiente y que miras al miedo a los ojos.

4. Aunque sea algo frívolo, mira a tu alrededor y disfruta de lo material

Cuando se tiene una crisis de autoestima, uno se ve peor de lo que es. Así es como tú estas ahora, Tauro. Ya te hemos dado varias pautas para que te vengas arriba y disfrutes de tus éxitos sin sentirte culpable. Sobre todo porque te los mereces porque son tuyos y nadie te ha regalado nada.

Pero por si no ha dado resultado la terapia racional o espiritual, toca ir a por todas y hacerte ver en qué se han traducido de forma real tus éxitos. En casa, coche, ropa o lo que sea que te guste. Todo eso es tuyo, Tauro. Sólo tuyo conseguido con tu trabajo. Tu eres práctico y te gustan tus caprichos materiales. ¿Por que no apreciar lo que vales y todo lo material que has conseguido por ello? Deja de verte como no eres, deja que se te envidie porque eres alguien con unos valores muy importantes. Y suponiendo que lo que temas es alguna valoración externa que no sea justa, a la mierda lo que piensen los demás si tu sabes lo que luchas cada día, lo duro que trabajas, la de problemas que tienes resolver sin caerte… No eres un fraude. Un engaño es seguir viéndote como no eres, en vez de alguien especial que vale oro.