Piscis es emocionalidad y sensibilidad a partes igual, o estas se van alternando según los días. Lo cierto es que los pececitos se mueven por el mundo a través de las emociones y según sean éstas y la respuesta que tengan a ellas se encontrarán más cómodos o felices con la vida.

De igual forman, Piscis divide a las personas según las emociones que le producen o las que genera en los demás. Y el intercambio funciona porque el talento de Piscis para conectar con los demás es excelente. Son detallistas, generosos en atenciones y en preocupaciones por ellos. A todo el mundo le gusta Piscis y pocos reconocen que le odian. Sencillamente porque no hay muchos motivos para ello.

¿Dónde está el problema entonces? Que a pesar de tener esa empatía con la gente y dar y recibir tanto, a Piscis le encanta castigarse a si mismo. En vez de conformarse y disfrutar de tener tanto bueno, Piscis se ve peor de lo que es, y tiene una percepción de la realidad sobre sí mismo un poco distorsionada. Y no es feliz por lo que le falta. Y se compara con otros y se ve siempre de menos. Tremendo error. Cada uno es como es y tiene que quererse con todo. Y arreglar lo que funciona peor. Pero no machacarse tanto como a menudo hace.

Piscis tiene la solución dentro de sí mismo. De hecho, tiene todas las soluciones dentro de sí…

1 No te castigues por tus fracasos y recuerda tus éxitos

Piscis, no sientas que has fracasado en algo o que tú mismo eres un fracaso. Recuerda todas esas veces tiempo atrás que lo que conseguiste fueron éxitos y lo feliz que te sentiste por ello.

Piensa que un fracaso no te hace un fracasado. Si alguna vez metemos la pata en algo, pues tampoco pasa nada. Se arregla como se pueda. Pero el verdadero error será hundirnos por ello.

Los logros pasados deben servirnos para reafirmarnos en nuestros valores. Levantarás tu ánimo si visualizas cómo te sentías entonces. ¿Crees que eso nunca más se puede repetir? Confía en cómo eres con lo bueno y con lo malo, alguien que puede hacer las cosas bien o puede cometer fallos. Pero lo más importante, recuerda que la mala intención no va contigo, y si la has cagado no fue para hacer daño sin que lo merecieran.

2 Confía en tu intuición

Piscis, sabes que tu intuición es tu secreto, tu talismán… Piensa en que muchas personas para llegar a tomar una decisión correcta tienen que trabajárselo mucho y pensar demasiado en todo… Y que en su vida y en todos estos procesos, se van desgastando. Pero tú no. Tú tienes tu intuición de forma innata y siempre llevas ventaja para dar en la diana y para ahorrarte calentamientos de cabeza pensando en qué decidir.

¿Por qué no confías más en ella? Tu confianza te ha llevado muchas veces a hacer las cosas bien. Mejor prueba que esa, no la vas a tener…

3 Tu inteligencia emocional es tan importante como la intelectual

Esto es algo que lleva años diciéndose pero parece que se lo creen sólo unos pocos. A ver, no es que sea mejor ser inteligente emocionalmente que intelectualmente, pero en algunas circunstancias sí. Y por eso se pueden equiparar estos dos tipos de inteligencia.

Y ahí entras tú, Piscis. Que vas sobrado en inteligencia emocional y parece que no te has enterado del tesoro que tienes. La relación con otras personas, llevarte bien con ellas, saber lo que quieren y poder dárselo no es cualquier cosa. Créetelo, Piscis. Eres un crack en esto. Y es innato, y culmina en un tipo de empatía que puede mover el mundo.

4 Cree en tus valores, en todos

Piscis, si no te ves capaz de hacer algo, ¿cómo vas a hacerlo si parte de nuestra energía viene de nuestra mente? Pocas cosas vas a lograr si desde antes de nada ya te estás saboteando a ti mismo, si te estás mermando la capacidad de hacerlo porque para empezar ni te crees que puedas hacerlo.

Otros temen las críticas de los demás. Tú no necesitas a nadie para eso. Ya te criticas tu de antemano. Pareces tu peor enemigo, Piscis. Mal. No seas duro contigo mismo y quiérete un poco más. Pasa de inseguridades y piensa que puedes comerte el mundo. ¡Y empieza ya!