Hay alguien con quién las cosas no siempre terminan bien. Hay signos a los que no es mejor acercarse si quieres mantener tu paz mental y el drama fuera de tu vida. A veces es mejor no jugar con fuego, cuando sabes que vas a terminar quemándote. No puedes volver a arriesgarte, después de haber sufrido tanto, después de que te hayan hecho sufrir tanto. ¿De qué signo debe alejarse Piscis? Aquí tienes la respuesta:

Piscis, reconócelo. No puedes, ni quieres seguir el ritmo de vida de Acuario. Aunque lo intentes con todas tus fuerzas, su rebeldía te consume. En serio, no puedes controlar tanto impulso de una, no sabes gestionar tanta desobediencia desde el principio. Acuario es el detonante perfecto para hacer que tu cabeza se pierda por el camino. Te puede atraer por su loca libertad, por sus miradas misteriosas, por sus honestas palabras y por su manera de vera la vida. Pero en el fondo, sientes que Acuario te consume muy poco a poco, y eso, Piscis, es lo último que necesitas.

Acuario, tiene apariencia de persona fría y dura, que va por libre y que nada le importa, pero que esconde un corazón muy sensible, con miedo a dejarse ver y con ganas de ser amado de principio a fin. Por eso, te puede llamar la atención. Lo presientes, lo intuyes desde el principio. Pero es misión imposible, Piscis. ¿Por qué? Porque no hay nada, ni nadie que pueda dominar el corazón de Acuario. Para ti Piscis, es muy difícil ver como alguien se encierra en sí mismo. Es muy duro ver, como se va, como se escapa de tus manos, y que tú, no puedas hacer nada. Quieres que hable, que exprese lo que siente, que se desahogue contigo. Lo quieres, de verdad, pero sabes, que con Acuario, eso es precisamente imposible, un corazón tan hermético como el suyo, no cambia de la noche a la mañana, así que, o lo aceptas, o lo dejas volar.

Para ti Piscis, el agua es perfecto. Los tuyos son los que mejor te entienden. Cáncer y Escorpio saben lo que es el tener un corazón mucho más grande que el resto. Ellos te entienden. Pero por sorpresa, también está la tierra. Esa seguridad que tanto te falta y que tanto bien te haría. No sería fácil, pero tampoco sería imposible. Piénsalo.