Aunque creamos que nos conocemos, la vida nos pone en situaciones que nos obligan a ir ajustando nuestra forma de ser. Nuestra esencia no debe cambiar pero el resto sí. La flexibilidad es una gran virtud, sobre todo si nos la aplicamos nosotros. Porque a veces nuestros principales enemigos somos nosotros mismos. Cuando te deprimas, o te hundas por algo, o te alejes de tu esencia, o quieras romper con el mundo, háblate. Y vuelve a conectar con lo más auténtico de ti. Repítete este mantra según tu signo y todo irá mejor. Sobre todo en temas de amor, que son los que más daño nos hacen.

Aries

Aries, cuando te enamoras, pones en marcha todas tus dotes de seducción, de energía, fuerza e iniciativa al servicio de la conquista. Te dejas la piel, pero te entusiasmas tanto que no notas ni el cansancio de dormir poco y la debilidad por comer poco. En tu estómago solo hay mariposas. Si sale mal, toda la fuerza del cohete que se dispara, toma el camino inverso y caes de forma brutal. Aunque tardas poco en recuperarte. Esa es tu esencia. Para los momentos de bajón, repítete: “conmigo no puede nada y menos una historia de amor que igual no tenía futuro”. “Mientras estaba ilusionado fui feliz y ser capaz de sentir eso ya es un triunfo”. “Buscaré el amor siempre pero mientras llega el definitivo disfrutaré y viviré amores menores pero estimulantes 100%”. “Empezar historias se me da genial, pues las seguiré empezando una y mil veces más”.

Tauro

Tauro, tu manera vivir la vida es con tranquilidad, viendo el mundo pasar delante de tus ojos, disfrutándolo, saboreándolo… Tus relaciones también te gusta vivirlas así. Y cuando no es así, todo se descoloca para ti. Te haces mil preguntas, te creas dudas y de pronto todo el mundo opina de lo que ha pasado. Para y repítete: “si tengo dudas es porque me las crean, no debo buscar respuestas en las personas equivocadas”. “Mi mundo lo controlo yo, nada ni nadie me pueden apartar de lo que yo creo, porque la experiencia me demuestra una y otra vez que no me equivoco mucho porque maduro las cosas, no voy a lo loco”. Recupera tu equilibrio natural y poco a poco recuperarás tu energía y tu fuerza de siempre.

Géminis

Géminis, por más que le des vueltas a la cabeza, por más que tengas una mente privilegiada que puede pensar en mil preguntas y mil soluciones, no puedes manejar los sentimientos con tu cabeza. Cuando te enamoras te disparas hacia arriba, cuando todo acaba te disparas en mil direcciones. Para y repite este mantra veinticinco veces (o más): “tengo la capacidad de tomar el control de mi vida porque me conozco bien”. “Si me disperso es porque mi cabeza tiene tal potencia mental que a veces domina mis actos”. “Pero mi cabeza no soy yo, yo soy todo y el control de todo mi ser es mío”. Si te das tiempo y descanso, verás lo que tienes delante mucho más claro y no te estresarás intentando adivinar el futuro. Nadie puede, piénsalo. Las relaciones se acaban por muchas razones. No te estreses intentando conseguir todas las respuestas.

Cáncer

Cáncer, por si tu vida y tus preocupaciones y problemas no fueran suficientes, tiendes a hacer tuyos los problemas de los demás. Ahí estás siempre para recibir en tus brazos a quien sea y a darle apoyo, consejos, atención, cariño… y un largo listado de cosas más. Pero cuando el otro se va tan relajado, quien se queda con sus problemas eres tú. Te pasas de empático, y claro, acabas hecho/a polvo tú. Tienes que poner distancia y repetirte como un mantra lo siguiente: “no soy responsable de la vida de nadie, ni de sus actos, ni de sus problemas, ni de nada”. “Puedo ayudar a todo el que me necesite, pero tengo que poner límites”. “Tengo que pensar en mí antes que nadie”. “Cuando yo no estoy bien, me debo cuidar y los demás tendrán que esperar a que esté bien”. “Y si pueden colaborar en ayudarme a MÍ se lo agradeceré eternamente”.

Leo

Leo, cuando te relacionas con los demás pides tanto como das. Tu generosidad es innata, en detalles, cariño, atención… Pero no es desinteresada, te gusta recibir a cambio lo mismo. No pides más, pero no te conformas con menos. Cuando das y das y no recibes, te hundes un poquito. Sientes entre decepción, pena y, sobre todo, te haces muchas preguntas, quieres cambiar y ser menos entregado. No lo hagas, has dado y no recibes, no hay más que hablar. En todo caso, repítete como un mantra: “no tengo que cambiar, que cambien los demás que son los que se dejan querer y no dan nada a cambio”. “Si he hecho mal algo, que me lo digan, no soy adivino”. “Soy como soy y así me tienen que querer, no quiero que nadie me cambie igual que yo no quiero cambiar a nadie”.

Virgo

Virgo, eres alguien que en el amor funciona entre la cautela y la entrega. Si alguien te gusta, ahí estás, pero no abres tu corazón a la primera de cambio. No está en tu naturaleza. A veces confundes las señales amorosas que recibes, o te frustras porque no son las que quisieras. Y cuando te sientes rechazado, piensas en esconderte lo más lejos posible de esa persona. No te rindas Virgo. En general, para llevar mejor tus relaciones, repítete este mantra: “ninguna persona es perfecta, ninguna una relación es perfecta, ni yo soy perfecto”. “Tengo que sentirme más seguro de quien soy cuando me enamoro”. “Tengo que dejarme llevar por el corazón y lo que sienta. No debo dejarme llevar por pensamientos fríos, ni prácticos, ni poco empáticos”. “Un rechazo hoy, no significa que si me esfuerzo no pueda conseguir a esa persona mañana”.

Libra

Libra, sabes sacarle a tus relaciones el jugo exacto que quieres. Eres capaz de entregarte 100% a alguien si hace falta (con tus límites, claro), pero también eres capaz de adaptarte a relaciones menos estables, más abiertas… te adaptas a lo que haga falta. En tu mente sabes encontrar lo positivo en cada situación, y no fuerzas si intuyes que una historia no tiene futuro. Para no tener dudas de que lo estás haciendo bien (porque las tienes siempre, hagas lo que hagas), repítete: “si me siento bien cuando estoy con alguien, no me debe importar lo que piensen los demás, decido yo”. “Aunque me importe alguien mucho, no debo decirle a todo que sí”. “Me gusta enamorarme pero NO NECESITO una relación a toda costa”. “No debo estar con nadie que me haga sentir mal”.

Escorpio

Escorpio, si te dieran a elegir entre un amor apasionado y mucho dinero, te quedarías con lo primero. Lo tienes clarísimo. Tanto que tu vida está encaminada a encontrar el amor. Y pones toda tu energía y fuerza para encontrar el amor, que para ti siempre es AMOR en mayúscula. Tus ganas, sin embargo, se estrellan contra el suelo cada vez que te sale una relación mal. Y a veces piensas que te gustaría no intentarlo más (aunque te dura unos minutos). Tu ánimo se oscurece y solo quieres justicia. Pues lo justo para ti es que pienses, reflexiones y te repitas este mantra: “soy un luchador en el amor y nada ni nadie pueden quitarme las ganas de seguir luchando”. “Si me sale mal una historia, me tiene que servir para ponerle más ganas aun”. “Apuesto fuerte cuando me enamoro, por eso pierdo mucho cuando se acaba”. “Voy a seguir apostando fuerte a la hora de enamorarme porque quiero seguir ganando siempre”.

Sagitario

Sagitario, por más alocado/a que puedas parecer, que nadie se engañe pensando que pasas de todo. Tu espíritu es joven y te da más ganas de vivir que a nadie en el mundo. Pero sabes bien quien eres, dónde vas y qué tienes que hacer para llegar donde quieres. Si algunas relaciones te salen mal no es porque no te falte ni pasión, ni optimismo ni ganas de compartir. Salen mal porque puedes haber elegido mal a la persona o el momento. Así que no te culpes y repite este mantra: “soy bueno/a en mis relaciones, porque soy valiente, sincero/a y hago todo lo posible para que mi pareja esté bien”. “Ninguna relación aunque acabe mal tiene el poder para quitarme las ganas de volverme a enamorar”. “Ninguna persona tiene tampoco poder para hacerme daño”. Y créete todo lo que te dices, Sagitario, porque es verdad.

Capricornio

Capricornio, aunque busques el amor como si fuera un trabajo, en el fondo, tu corazón es más tierno de lo que quieres demostrar. Por eso, cuando te relajas sale otro yo tuyo que deja a muchos con la boca abierta. Hasta que te sale mal la historia y te hundes un poquito (y más por haberte relajado y confiado). Pero el amor no se puede controlar como la cuenta del banco. Así que respira hondo y repítete este mantra tantas veces como sea necesario para que se te quede bien grabado: “soy capaz de enamorarme y de enamorar a quien quiera”. “Me tomo mi tiempo porque soy de tomarte mi tiempo para todo”. “Por más atadas que se tengan, las cosas fallan, y las relaciones más, porque están en juego los sentimientos y esos son inexplicables y difíciles de manejar”. “No puedo controlarlos aunque quiera”. “Aunque de alguna forma los controlo cuando impido que ellos me controlen a mí”.

Acuario

Acuario, cuando te enamoras tu cara es el espejo de la felicidad. Te cuesta tanto bajar tus barreras y dejar que alguien entre en tu corazón que cuando surge el amor, te suenan campanas de felicidad. Te cuesta confiar, por eso te duele tanto cuando alguien te falla y traiciona tu confianza. No seas dramático, claro que duele, pero precisamente tú eres de las personas más fuertes para que esa traición no gobierne tu vida ni tu estado de ánimo. Este mantra, si te lo repites todos los días varias veces se te debería quedar grabado: “me cuesta enamorarme pero lo hago”. “Hay personas que me dan confianza y confiar no es malo, son peores los que me engañan para que confíe”. “Pero seguiré siendo valiente y seguiré confiando cuando alguien me esté demostrando que lo merece”. “No pasa nada si me vuelvo a equivocar. No pasa nada.”

Piscis

Piscis, cuando alguna de tus relaciones no sale bien, tu capacidad de perdonar a esa persona es admirable. Sobre todo si te ha hecho daño por haberte engañado. Perdónala si quieres, pero no te castigues a ti mismo. Ni te regañes por haberte vuelto a enamorar. Tu esencia es estar enamorado, no la pierdas nunca. El mantra que deberías repetirte sería este: “una relación amorosa es cosa de dos, y que dure es cosa de dos, y si falla es cosa de cosa de dos”. “Tengo que asumir mi culpa pero no cargar con mis errores y también los de la otra persona, no es justo para mí”. “Si no hay solución a la relación, debo dar las gracias por lo disfrutado y lo aprendido, dejarla ir y darme la vuelta”. Y a soñar de nuevo, Piscis.

2020-12-08T19:36:05+02:00