Eres así, el alma que dice lo que siente, sin importar las consecuencias. Eres de las personas más selectivas que puede presentar la vida. Al principio puedes ser un tanto reservado, pero una vez que te sientes en confianza no hay marcha atrás, tu mente abierta, la que inspira, la que motiva, es la que se mantiene al pie del cañón. Eres Sagitario, un cúmulo de emociones insaciables, tienes sed de éxito, de ánimo, de amar en el instante…Y no, no eres perfecto, tienes tus pros y tus contras, pero aquella persona que sea capaz de sumergirse en tu lado oscuro y aceptar que amas la libertad, simplemente se ganará tu lado más incondicional. Esto es lo bueno y lo malo de enamorarte de Sagitario:

Amar a Sagitario es sinónimo de un viaje impredecible, es quien te acaricia los miedos, esos secretos que guardas en lo más profundo de tu ser. Sagitario ama intensamente, pone sobre la mesa su lado vulnerable y aunque muchas veces sienta que se rompe en pedazos, al final se lanza al ruedo. Es su lado salvaje el que le recuerda que de esto se trata la vida, de aventar una moneda al aire y ver qué es lo que pasa. 

Lo bueno de salir con Sagitario es que tiene el don de sacudir tu alma. Es el amor impredecible, el divertido, el inquieto. Sagitario no tolera la monotonía, hará lo que esté en sus manos para hacerte vibrar. Es adicto a la adrenalina, al riesgo, a todo aquello que eleve los latidos de su corazón. Sagitario no se queda a alguien que lo encadena, detesta que intenten decirle lo que tiene qué hacer. Pero ten por seguro que a su lado todo será más intenso y entretenido. 

Lo malo es que no sabe lidiar con la gente de mente cerrada, si alguien no tolera su independencia, no pierde el tiempo, en ese momento le da vuelta a la página. No es alguien que necesite compañía, lleva un largo plazo aprendiendo a vivir con su soledad y la verdad es que no le molesta. Si quieres estar a su lado tendrás que trabajar mucho en tu amor propio y abrazar tu autoestima. Sagitario necesita sentirse libre para amar, para crecer, para echar a volar los sueños que hay en su corazón. 

Lo bueno es que su espontaneidad enamora, lo mismo llega de forma silvestre o calmada a tus días. Estar a su lado implica un montón de  aventuras, de ganas de disfrutar los aromas, los colores, las texturas, los sonidos. Sagitario no pierde la oportunidad para ser la razón por la que tu sonrisa se haga presente. Lo malo es que no tiene paciencia, no todos pueden con su ritmo, no es de los que espera a que las cosas lleguen milagrosamente. Para Sagitario no existe más que hoy. 

Lo bueno es que estar a su lado es honrar la intensidad, es quien te acaricia suavemente, recorre cada rincón de tu alma y se sumerge en tus pensamientos más profundos. Sagitario te besa con calma y cuando menos piensas su lado arrebatado se hace presente, es el tipo de pareja que recuerdas después de un tiempo mientras te muerdes los labios.

Es quien representa la libertad, la honestidad, el amor. Sagitario es así, hace las cosas porque le apetecen, porque quiere y porque no tiene que darle explicaciones a nadie. Es el recuerdo más bonito que te regala la vida.