Sagitario es todo, menos perfecto, como todos. Pero son pocos los que están preparados para vivir un amor tan genuino y el que se da de forma incondicional. Sagitario ama así, de forma extrovertida, libre y caprichosa. Es un signo al que le gusta tomar las riendas en el amor, correr riesgos y dejarse llevar. Lo bueno y lo malos de entregarle tu corazón a un Sagitario. 

Sagitario tiene el don de hacer temblar tus emociones, tu alma y tu cuerpo. Es mucho más que un revoloteo de mariposas en el estómago, es la persona que llega a tu vida justo en el momento indicado y siempre tiene algo para enseñarte. Sagitario se enamora de forma cruda, porque le gusta conocer tus sombras y apreciarlas, no busca perfección, busca algo sano. 

Entregarle tu corazón a un Sagitario 

Sagitario es quien te llenará de optimismo cuando no tengas ganas de nada. Su mente y su espíritu es lo más libre del mundo. Compartir tus pensamientos, tus miedos, tus tristezas, es como un viaje, del que nunca quieres regresar. Se toma las cosas con calma, por eso no anda por ahí entregando su corazón a cualquiera. Es dulce, vulnerable y encantador, pero aún así cuando se enamora se entrega. 

Sagitario tiene ese lado salvaje y divertido, que no vas a encontrar en otro corazón. Es como subir a la montaña rusa. Puede que esperes y esperes, pero una vez que decide que eres la persona más importante de su vida, prepárate para recibir la dosis más pura de amor. Lo malo es que si eres una persona calmada tal vez estés en el lugar equivocado. 

Sagitario es alguien a quien lo mueve la emoción, le gusta el riesgo, amar sin ataduras y vivir el momento. Cuando se empieza a sentir asfixiado simplemente huye, quiere algo espontáneo, algo que le devuelva la chispa a los días. No soportan mucho tiempo en relaciones controladoras, es demasiado independiente y eso puede resultar contraproducente para muchos. 

Sagitario ama su soledad, le gusta compartir tiempo consigo mismo y darse uno que otro capricho. El hecho de que se dé ese espacio no significa que no te ama, al contrario se cuida para amarte mejor. Lo malo para algunos es que su espíritu es aventurero y algunos pueden confundirse con creer que le teme al compromiso. 

Lo bueno es que Sagitario te pondrá a prueba bajo las sábanas y para bien. Es un signo que se defiende muy bien en la cama, porque su mente es inmensa y muy abierta. Son honestos con lo que les gusta y ponen atención a los gestos, sonidos y todo de su pareja; ser complacientes es uno de sus mejores atributos. Lo malo es que te va a costar trabajo encontrar a alguien que lo supere en ese aspecto. 

Lo malo es que es inquieto, entre más aventuras y adrenalina en su vida es mejor. No les gusta sentir que nadie maneja su vida, se quedan con la persona que los acepte tal cual y que no intenten checarlos las 24 horas del día. Son confiables pero detestan cuando no confían en ellos, sólo por su alma libre. Esa es la razón por la que no cualquiera puede amar a un Sagitario.