Os traemos un tema de lo más interesante. ¡Y práctico! Porque aquí el que más y el que menos tiene días o épocas de esas que te ponen al borde del ataque de nervios. Vamos a ver qué nos altera más según nuestro signo y cómo solucionarlo, claro. Que para estos casos, cualquier consejo viene muy bien con tal de salir de la espiral del estrés.

ARIES

Nuestro carnero ya es nervioso por naturaleza. Y conociendo su lado vulnerable no es difícil imaginar que habrá bastantes cosas que le estresen aún más: los retrasos de la gente, no poder terminar algo a tiempo, sentirse cansado y ver que no está al 100%… En fin, todo lo que pone a prueba su paciencia. Para relajarse de “tantos enemigos”, a Aries se le recomienda no hacer nada. ¿Cómo? ¿Aries quieto? Pues sí, Aries. Relajarte y respirar. Eso es lo que procede. Tienes que dejar de soltar humo por la nariz y aprender a respirar hacia dentro y a normalizar la tensión. Aléjate de los ruidos y las prisas, métete debajo del agua si hace falta. Intenta no pensar en nada. Y como mucho, haz ejercicio para quemar tu adrenalina extra.

TAURO

A nuestro querido toro se le nota el estrés por cómo se come las uñas, por lo que se toca el pelo y porque habla menos de lo normal. Su mirada es de cansancio y de hastío. ¡Está hasta el moño de todos! Toda la calma que Tauro puede transmitir cuando está bien, se transforma en una calma engañosa si es víctima del estrés. Igual que ese mar tranquilo que precede a los tsunamis. ¿Y qué le ha hecho estar así? Los cambios (de casa, de pareja, de trabajo), a los que tanto le cuesta adaptarse, o los fallos en temas de trabajo, tras haberse esforzado mucho. Pero no hay nada como tirar de esos placeres mundanos que a Tauro le hacen tanto bien: una buena comida, los masajes, ir a un spa, la jardinería o cocinar… En fin, todo lo que sea que le ponga de buen humor para olvidar lo que le está pasando.

GÉMINIS

Que nuestro movidito Géminis se estrese no es muy difícil. Eso ya nos lo esperábamos. Su naturaleza es nerviosa y siempre anda en mil historias. Y cuando uno anda todo el día por ahí haciendo cosas, teniendo relaciones y viviendo a tope es fácil sobrecargarse. Y más si alguien o algunas obligaciones le exigen a Géminis estar al 100% en cuanto a cumplir, a asumir unos horarios, a hacer tareas que son un puto rollo o a aguantar a gente idem. Será fácil que sepamos que está al borde porque habla más de lo normal. Mucho más de lo normal. Literalmente, no para. Géminis, cuando te veas que ya no puedes más, ocupar tu mente en algo que no te aburra será el mejor antídoto: buena lectura, buenas conversaciones, juegos de mesa, buenas pelis… ¡Y como nuevo! El mundo te espera.

CÁNCER

A nuestro querido cangrejo el estrés le llega cuando se siente inseguro. ¿Y cuándo sucede eso? Cuando no le quieren lo suficiente, cuando tiene peleas con familiares o amigos, y ya ni os cuento si le toca vivir una ruptura sentimental. Se desasosiega y su cabeza es un torbellino dándole vueltas a lo sucedido, pensando si hubiera hecho esto o lo otro… No querer relacionarse y hablar del tema no es lo que ayuda a Cáncer a sentirse mejor. Y por ahí es por donde hay que reflotar. Cáncer, tienes que rodearte de esas otras muchas personas que SÍ te quieren. Tienes que hablar de tus sentimientos, de lo que sientes o lo que te preocupa. Busca mimos, pasa tiempo con tu gente de siempre y échate unas risas recordando viejos tiempos. ¡A ti todo eso te alimenta!

LEO

Al querido Leo, por su fuerte carácter, el estrés le hace estar alterado, despotricar contra todo y con el genio más vivo que nunca. Para llegar a ponerse así no hace falta que le haya sucedido nada gravísimo. Leo se estresa cuando las cosas no se hacen como él quiere, cuando se le dan muchas negativas, se le ponen impedimentos o cuando se encuentra muchos obstáculos en el camino. Es entonces cuando le sube el gas y estalla. Se pone en plan sargento y mandón y puede ser muy crítico. Leo, empieza por asumir que no se puede controlar todo. Luego, respira hondo y haz lo que te lleva a desconectar: puede ser hacer ejercicio, tener sexo, estar con gente que te gusta mucho o ¡ir de compras! Y date un capricho de los gordos. ¡Y que se jodan los problemas!

VIRGO

Para Virgo cualquier tipo de desorden, la falta de formalidad, la desidia, la vagancia de quien no se mueve para cumplir con su obligación o que le saquen de sus rutinas (amistades nuevas, tareas nuevas) le llevan directamente a la ansiedad. Se vuelve más crítico de lo normal y todo le sienta mal. Y lo que es peor: somatiza la tensión y todo le duele (lo puede sentir pero tiende a inventar). Virgo, reconócelo, eres una queja andante. Para bajar este estrés y tanto pensamiento desorganizado en tu cabeza, haz listados para poner orden. Saca fuera lo que te bloquea, escríbelo y póntelo delante de los ojos. Tú mismo verás que sí hay orden. Y que lo malo era tu coco dando vueltas en una espiral muy negativa. Y ordena armarios, cajones y bolsos. ¡Te vas a quedar de un a gusto que no veas!

LIBRA

¿Qué creéis que le puede estresar a nuestro Libra? Pues no ser tratado de manera justa, no querer algo pero no saber decir no, los enfrentamientos o las luchas de poder. Entonces se pone a darle vueltas al coco, quiere actuar pero no sabe cómo ni cuándo, se bloquea, quiere chillar pero no es su estilo… Lo peor es que todo se queda “en casa”. Libra no revela cómo de loco anda su interior (salvo que no tenga reparos en llorar). ¡Imaginaos que presión! Y qué pelota haciéndose grande. Menos mal que Libra tiene recursos. Más que otros. ¿Verdad que sabes cómo recuperar la calma? Eres experto, vamos. Primero te desahogas, luego le das rienda suelta a tu creatividad pintando o escribiendo o viendo una exposición, o yendo de tiendas para buscar esto o lo otro para tu maravillosa casa. Y como punto y final, un poco de yoga. ¿Verdad, querido Libra?

ESCORPIO

A Escorpio el estrés no le puede. A él no le puede nada. Pero le afecta, como a todos. Faltaría más. ¿Y en qué se le nota? Para empezar, se pone más obsesivo y controlador que de costumbre; más pasota a la hora de defender algo; o salta de pronto y te sienta en el suelo de las dos voces coléricas que te da. ¿Y cómo ha llegado hasta ahí? Pues por tragarse todo lo que no le gusta en la vida. Era evidente ¿no? Escorpio pelea a muerte, no se calla nada. Por eso, cuando le toca tragar, por lo que sea, la ansiedad y el estrés que genera no son cualquier cosa. ¿Soluciones? Reflexiona sobre tu sensibilidad extrema, Escorpio. Haberla debe haberla, pero que no te haga débil. A partir de ahí, recuperar la calma es fundamental y para ello nada mejor que… ¿un poco de sexo? Por poner un ejemplo fácil que sabemos que te va a venir muy bien. Pero valdría también quedarte solo, porque son los demás y sus tonterías los que más te sacan de tus casillas. ¿Verdad que sí?

SAGITARIO

Que Sagitario tenga ansiedad o sufra de estrés no es difícil si le toca vivir una época en la que sienta que le falta su libertad. Puede ser por culpa del trabajo, de una pareja agobiante, de jefes toca huevos o de familiares de esos que te llenan de reuniones y comidas de compromiso. Y cuando Sagitario siente el agobio estalla; y cuando algo le frena cuando él no quiere parar, estalla. Y ahí le veremos todo mustio, cínico, sin hacer bromas. O no le veremos porque se ha puesto a correr como Forrest Gump para no reventar. ¡Tú si que sabes Sagi! Poner kilómetros de por medio para todo. Norte, sur, este u oeste. Un día, dos o una semana. O más. ¡Pero que delante de tus ojos pase el mundo!

CAPRICORNIO

Si Capricornio no salta de la cama para ponerse a funcionar, malo. Si Capricornio no está motivado y lo transmite a los demás, malo. Si Capricornio solo habla por boca del pesimismo, malo. Pero no es que esté deprimido, aunque ver el futuro negro sea normal en él. Es que se ha bloqueado por el estrés y necesita un tiempo para volver a ser el de siempre. Y no mucho, Capricornio es duro de pelar. Si llegó a a estar así por ser menospreciado, ignorado o apartado, de donde sea o por lo que sea, volverá pronto. ¿Cómo? Porque está acostumbrado a hacerlo. Porque asume que un día malo lo tiene cualquiera. ¿Y qué? Como si fueran quince. Aparte de esta fuerza mental para luchar contra la adversidad, Capri, a ti cuando estás alterado te entretienen mucho los hobbies que te obligan a la concentración mental: las maquetas de barcos, la escritura o la mecánica. ¿A que sí?

ACUARIO

Al aguador del Zodiaco le estresan muchas cosas, como a todos, pero hay algunas especialmente inoportunas para él, que le sacan de quicio. Y es cuando no puede actuar libremente, cuando se le imponen situaciones o personas por cojones, cuando se le impide hacer algo y no se le razona el porqué. Ahí Acuario nota cómo la ansiedad se apodera de él, la cabeza le estalla entre miles de pensamientos, cómo se acelera, cómo le cambia la forma de ser, se vuelve antipático, no soporta a nadie y quisiera estar flotando en el Universo. Acuario, lo mejor para ti cuando llegan estos momentos es distraer el coco de la maraña de pensamientos. O lo vacías o lo llenas de cosas más interesantes y constructivas que la negatividad. Meditar, pintar o los juegos de mesa o los videojuegos te van que ni pintados.

PISCIS

Los pececitos no suelen ser de los signos que más se estresan del Zodiaco, al menos, aparentemente. Pero lo hacen y por dentro todo es un caos, claro. ¿Y qué les afecta más para sacarles de su ensoñación y placidez natural? Pues sobre todo, las prisas, la gente alterada y prepotente, tener que hablar en público o exponer sentimientos y, sobre todo, tener que tomar decisiones importantes de la noche a la mañana. ¡Horror! Prepararos para ver a Piscis con bloqueo total. O “evadido” por no saber enfrentar lo que le altera. Por no hablar de unos prontos desconocidos o sumido en un mutismo alarmante. Piscis, cuando llegas a esta situación necesitas resetear. Volver a tu yo más genuino, recuperar tu paz y buen rollito con el universo. Quédate a solas y sueña despierto. Eso siempre te pone de buen humor. Pasea por el campo o mójate con la lluvia. Explotar tu vena romántica y sensible es valor seguro. ¡Haznos caso!