Leal, entregada, dulce y con un alma llena de bondad. Amar a Libra es más que un agasajo al espíritu, es la persona que te recuerda lo que es aceptar al otro. Libra no te necesita, decide quedarse a tu lado. A veces, lo da todo, como si de verdad la otra persona le fuera a responder con la misma intensidad. Pero, ¿qué pasa cuando Libra lo da todo y aún así terminan rompiéndole el corazón? Ahí es cuando siente que la respiración le ahoga el pecho y las lágrimas caen. 

Libra no juega, le cuesta mucho trabajo dar el paso a la formalidad, si decide caminar a tu lado no sólo quiere tomarte de la mano, quiere que abracen sus proyectos, que tengan la valentía de enfrentar la guerra de todos los días. Busca estabilidad, algo sano, algo que haga que el cúmulo de sus emociones no se desborden. Libra es tranquilidad, se siente la serenidad en sus besos, sus caricias y esas palabras que se clavan en el alma. Pero, a veces, no es suficiente, a veces, darlo todo resulta contraproducente. 

¿Qué pasa cuando Libra lo da todo y aún así terminan rompiéndole el corazón?

Cuando terminan rompiéndole el corazón a Libra, es como si sintiera una llaga, el dolor le carcome y por más que intente sonreír las lágrimas caen por todo su rostro. Es quien siente la injusticia como lo peor, no le parece justo que después de esforzarse tanto la terminen atacando por la espalda. Pero la tristeza no le dura toda la vida, a pesar de no poder más y después de noches de insomnio y un llanto incontrolable, se vuelve a recuperar. No subestimes a Libra después de tanto dolor. 

Se pone un caparazón enorme después de que alguien lo acarició con agresividad, se le nota la frialdad en la mirada y corta el lazo aunque le duela de una forma inexplicable. Es quien tiene el valor de poner sus sentimientos bajo llave, ya no permitirá que alguien deshonesto vuelva a ponerle un dedo encima, Ahora sólo va a querer saludarte con la cara de la crueldad. No mereces más un asiento en su vida. 

Cuando Libra lo da todo y te importa poco, simplemente te elimina, te muestra su parte egoísta, ese que le ayuda aferrarse a su lado resiliente y salir victoriosa. Libra puede llorar en silencio y aún así no irá a buscarte, porque su orgullo le recuerda que merece mucho más que un par de migajas. Puede que desaparezca en el momento menos pensado, porque aunque ya tiene planeado decirte adiós lo disimula a la perfección, pero no la volverás a ver jamás y mucho menos si la traicionaste. 

No tiene tiempo para escuchar explicaciones absurdas, te dejará con las palabras a medias, porque los hechos ya le dijeron toda la verdad y no está dispuesta a volver a caer en tu juego. El orgullo de una mujer Libra es implacable, no entiende de razones y no se deja doblar por el romanticismo. No intentes agobiar su vida, porque aunque no busca venganza, te dará una lección qué vas a recordar para siempre. 

Detrás de una aparente alma serena se esconde alguien lleno de ira, que no dudará en darte en donde más te duele, si sigues agobiando sus días. Es muy meticulosa, nunca sabes cuando se pondrá la cara de la maldad, así que ten cuidado. No va a perder el tiempo haciéndote daño, porque no es como tú, pero no la provoques porque te vas a arrepentir. Prefieren la paz y la armonía, pero no olvidan. 

Libra es honesta, es la persona que no debe menospreciarse por alguien que no sabe amarse a sí mismo. Es compleja por el lado que la veas, pero sabe muy bien que merece algo más que una persona desleal. No se queda en donde no la valoran y si le rompes el corazón vas a tener que enfrentar la vida con su ausencia, no hay más.