La cúspide de Cáncer y Leo, un toque dulce y amargo que embriaga. Hablo de aquellas personas que nacieron entre el 19 y el 25 de julio. Tienen la combinación de dos elementos: Fuego y agua, esa es la razón por la que su personalidad es una bomba imparable, nunca sabes si te vas a encontrar con esa sonrisa que te llena de buena vibra y te abriga el alma. O bien, puede ser la mirada intensa que hace que se te pongan los pelos de punta, porque te aterra, porque hacer enojar a los de estas fechas es sólo para valientes. Tienen ciertos rasgos que enamoran y otros que te dan ganas de salir corriendo. Estos son los rasgos de las personas que nacieron en la cúspide de Cáncer y Leo:

1.- El Ying y yang 

Son las personas que tienen un lado oscuro y claro bien marcados. La verdad es que no entienden de grises, les cuesta mucho trabajo mantener la calma cuando estallan. Se les nota en cada gesto y su tono de voz. Son los que se emocionan, se atreven y rompen con sus miedos. Pero también tienen su parte canceriana, la melancólica, la que le pone un toque dramático a todo. A veces, con la mejor de las actitudes y otras veces ya no pueden más. Sin embargo, son personas muy inteligentes, la astucia es su sombra y esa es la razón por la que siempre destacan de forma exitosa. 

2.- Rompen estereotipos 

Este tipo de personas son aquellas que no conocen un no por respuesta, están acostumbradas a dejar que su imaginación vuele para después trabajar duro y disfrutar de la realidad. Tienen un lado muy romántico, entregado, el que honra la parte hogareña. Pero también está su parte lógica, la que se enfoca en lo que quiere, la realista que no se conforma con sólo escuchar palabras, es la que exige hechos. Son los que no se arrepienten de nada y siguen adelante. Puede que un día terminen con el alma rota, pero van a recoger hasta el último pedazo para volver a levantarse. 

3.-  Celos y más celos 

Uno de los rasgos de las personas que nacieron en la cúspide de Cáncer y Leo es que tienen un lado muy inseguro, les cuesta confiar a la primera y más después de una decepción. De ahí que son muy meticulosos cuando deciden entregarle el corazón a alguien. Les cuesta trabajo lidiar con su parte celosa y por esa misma razón son excesivamente demandantes, quieren sentir la seguridad de que están con alguien que pone por delante la lealtad y la confianza. Puede que cuando se activa su parte temperamental hagan cosas de las que luego se sientan avergonzados. Eso sí, tienen la valentía de enfrentar las consecuencias de sus actos. 

4.- Cambiantes 

No es fácil tener un vínculo de amistad, trabajo o pareja, con alguien que nació en la cúspide de Leo y Cáncer. No son el tipo de personas que se conforman, al contrario, quieren explicación de todo y cuando sienten que minimizan sus emociones simplemente es suficiente razón para decir adiós. A veces, ni ellos mismos se entienden, su mente es exigente, su alma aventurera y su cuerpo puede tener toda la energía hoy pero mañana no. Son cambiantes y cuando su lado explosivo se hace presente pueden llegar a decir cosas muy hirientes. Es mejor que te alejes y les des su espacio, volverán a ser los mismos. Estás sanando.