Si has nacido el 10 de julio, eres el tipo de persona que ha aprendido a ser selectiva, no vas por ahí entregando tu corazón a cualquiera. Con el paso del tiempo te has dado cuenta que hay quienes sólo se acercan a ti por tu buen corazón. De alguna manera, estás cansado, de dar y dar, sin recibir lo mismo a cambio. Tal parece que las personas sólo están esperando que des un paso equivocado para llenarse de felicidad. No todos los que dicen amarte son genuinos, hay quienes en el momento menos pensado se dan la vuelta para hablar a tus espaldas. 

Eres Cáncer, trabajas duro pero hay momentos en los que sientes que ya no puedes más. Puede ser muy emocional, aunque intentes hacer como que no pasa nada terminas en un mar de lágrimas o con un nudo en el estómago. Tu sensibilidad es maravillosa, pero muchas veces se convierte en un arma de doble filo. La belleza y la armonía de tu alma han sido la llave para abrir muchas puertas, pero también la razón por la que terminas llorando en algún rincón. No eres de los que olvida, una vez que lastiman marcas los límites. No estás para lidiar con personas que no conocen el significado de lealtad. Quieres relaciones que te aporten, no de las de que te tengas que estar cuidando como si fueran tus enemigos. 

Los nacidos el 10 de julio, son los que confían en su instinto más que en la suerte. No son el tipo de persona que se queda sentada mirando al cielo mientras ocurre un milagro. Cuando un proyecto se te mete en la cabeza no hay poder humano que te haga cambiar de opinión. Tienes un lado pasional, entregado, el que se compromete y no quita el dedo del renglón. La vida te ha enseñado a saborear también los fracasos. Has pasado tanto que ya no hay nada que no puedas superar, el dolor lo has sentido en las entrañas y aún así te levantas con fuerza. Sin embargo, no todo ha sido malo, también has tenido grandes éxitos y la vida te ha presentado almas bonitas, de esas que valen la pena, de las que inspiran, de las que alivian, de las que muchas veces no dicen nada pero se quedan a tu lado, te ayudan a recoger tus pedazos y volver a levantarte. 

Desde luego, no todo es positivo en tu personalidad, hay ciertos rasgos negativos que han sido la razón por la que terminas con tristeza o desesperación en la mirada. Detrás de un ser fascinante, se esconden un montón de inseguridades que no te dejan avanzar. Tu parte tímida, la que se hace menos, la que no se reconoce los éxitos, la que permite que alguien con malas intenciones llegue y te sacuda hasta alterar tu estabilidad mental, física y emocional. Eso sin contar que cuando tu mal genio se hace presente, te olvidas de todo, tu parte agresiva es la que toma el control y no entiendes de razones, nadie te gana a la hora de defender algún argumento y mucho menos cuando quieres sacar a alguien de tu vida. 

Tu símbolo astrológico es el Cangrejo, es gracias a él que tienes un lado tan voluble, son tus emociones, las que un día amanecen con toda la actitud y al siguiente no tienen ganas de nada. Pero también está tu lado intenso, el que muchas veces no piensa y simplemente se deja llevar por lo que le diga el corazón. Tu elemento es el agua, es donde está tu fortaleza, esa parte que siempre está lista para el crecimiento, para la abundancia, es la que renace sin importar las adversidades. La Luna es quien te gobierna, es quien te hace mostrar ese lado sensible, tierno y encantador. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 3, 5, 12, 19 y 23. 

Si has nacido el 10 de julio, cuando entregas el corazón eres un alma dulce, romántica, eres quien sorprende con los detalles más sensibles. Eres sinónimo de intuición, te gusta sentirte cómodo y correspondido, cuando es así le aseguras lealtad a tu pareja, eres quien se vuelve incondicional. No importa lo duro que se ponga la tempestad, siempre tienes el valor de seguir adelante. No eres quien tira todo lo vivido tan fácilmente, pero también estás listo para decir adiós cuando todo se acaba. Puede que te duela en lo más profundo, pero prefieres abrazar tu dolor y marcharte, que seguir con alguien que no vale la pena. 

Eres como tu color de la suerte, el plateado, el color que le hace honor a la forma honesta con la que vas por la vida. Es el color que honra la espiritualidad, la independencia, la elegancia. Es tu parte resiliente, la que puede sentir que es su último suspiro, pero al final tu fuerza interior triunfa.