Si has nacido el 19 de noviembre, eres de los que le dice “quítate que ahí te voy” a la intensidad. Sinceramente para ti eso de expresar las emociones de una forma cruda, es la manera más natural. Desde hace tiempo rompiste con el tabú de guardar todo ese montón de pensamientos que inundan tu mente. El mañana no existe, así que si tienes que dejarte llevar hasta que las lágrimas de la felicidad o el dolor se hagan presentes, simplemente lo haces. La gente puede decir que eres precipitado, que no tomas las cosas en serio, pero es sólo que tu capacidad intelectual lo supera todo. Cuando ellos apenas intentan analizar una situación, tú ya sacaste los pros y los contras en un abrir y cerrar de ojos. 

Eres Escorpio, puede que en algunas ocasiones seas retorcido y en otras la viva imagen de la calma. Digamos que tú tratas a las personas de la misma forma en que te tratan a ti. No vas a desgastarte por gente cruel, ni fingir algo que no sientes. Eso de la hipocresía nunca ha sido lo tuyo. Sin embargo, ser tajante sí, difícilmente alguien te hace cambiar de opinión. Una vez que tomas una decisión, ni siquiera entiendes por qué tienen el valor de ponerla en tela de juicio.

No vas a desgastar energía en alguien que no conoce tu historia, pero se llena la boca juzgando. Ahí es cuando tu parte estricta se hace presente, te has vuelto un experto a la hora de poner límites, no vas a dejar que el sentir de alguien más influya en lo que tú quieres de la vida. Por otro lado, amas vivir al máximo, sentir que la adrenalina te sacude sin previo aviso, es de las cosas que consideras más satisfactorias. Además, tienes una conexión muy especial con toda la parte intuitiva, como si siempre tuvieras un guía espiritual tomando tu mano, mismo que se comunica contigo por medio de corazonadas que te mantienen fuera de peligro. 

Si has nacido el 19 de noviembre, eres quien suelta las envidias, estás tan acostumbrado a ser señalado desde el prejuicio, que ya ni les tomas importancia. Tu inteligencia emocional es superior, como para engancharse en las carencias del otro. Es simple, vives y dejas vivir. Hay una parte de ti que está llena de seguridad, sueños e ilusiones. Es tu lado valiente, el que no está dispuesto a depender de nadie en ningún sentido. Puede que la gente confunda eso con ser renegado, pero la verdad es que te da igual lo que piensen, porque tú sabes que tienes la capacidad de poner límites. No estás dispuesto a sentirte obligado en ninguna situación. Así que, si tienes que concluir ciclos lo haces sin miedo al qué dirán. Es gracias a que tienes alma de fuego y una ambición por superarte, que se vuelve la inspiración para muchos a tu alrededor. No te gusta sentir que estás a la deriva, entre más equilibrado esté todo para ti es mejor.

Aunque claro, eso no es sinónimo de que no tengas errores, en especial cuando tus rasgos negativos toman el control. Digamos que cuando tu sarcasmo cruel se hace presente puedes terminar diciendo comentarios muy hirientes, de los que difícilmente se pueden reparar. Cuando estás de malas es tu lado pesimista el que gobierna, lo único que quieres es que te escuchen y descargar toda la furia que llevas dentro, pero no siempre tomas en cuenta que hay quienes no tienen la culpa de lo que te pasa. Tu mayor reto es ser más tolerante y adaptarte a las distintas situaciones. Es claro que no todo el tiempo vas a tener la razón y está bien porque aquí estamos todos para aprender y mejorar. 

Tu símbolo astrológico es el escorpión, es quien define tu lado curioso, intenso, el que puede ser tan minucioso que basta con que emita una sola palabra y te deje sin nada qué decir. Tu elemento es el agua, es quien te llena de poder, te ayuda a estar listo para cualquier cambio. Tiene un lado curativo que te llena de energía después de cada tropiezo. Tu planeta es Plutón, es quien hace honor a la energía, a no dejar las actividades para después. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 3, 6, 17, 18 y 25. 

Si has nacido el 19 de noviembre, eres un amante romántico, intenso y creativo. Eres quien a menudo envuelve a su pareja en una llamarada de amor. Te gusta hacer sentir especial al otro, que observe la manera en que lo pones como prioridad. Sin embargo, eso no quiere decir que dependas de nadie, al contrario, ves a tu pareja como un compañero de vida, de sueños, de ganas de seguir luchando. Pero eso de depender emocionalmente de alguien no está en tus planes. Desde el primer momento pones las cartas sobre la mesa, si su objetivo es sólo jugar, es mejor que miren hacia otro lado, porque hace mucho que cerraste las puertas de tu corazón para los amores de paso. Ahora, lo que quieres es estabilidad. 

Eres como tu color de la suerte, el rojo intenso, el que distingue a los prestigiosos, a los que valoran cada oportunidad, a los que no se dejan vencer por nada ni nadie. El de los que confían en sus convicciones y no piensan ceder para darle gusto al resto.