Si has nacido el 22 de septiembre, eres un huracán de emociones, aunque has aprendido a reencontrarte con ellas y sanar de la mejor manera. La verdad es que después de tantos tropiezos y decepciones, te es muy complicado abrir la puerta de la confianza. Ahora eres muy escéptico cuando se trata de recibir amor. No obstante, hay una parte de ti que aún cree en lo genuino, leal y apasionado. Es cierto, no todo ha sido color de rosa, pero prefieres poner el optimismo por delante y quedarte con las lecciones aprendidas. Tienes mucha sed de triunfar e intenciones bonitas, así que sabes que vas por buen camino.

Eres Virgo, esa es la razón por la que no te interesa la opinión negativa del resto, estás abierto a las críticas, pero sabes muy bien que no tienes que tolerar nada que rompa con tu paz. En el trayecto te has dado cuenta que hay quienes llegan sólo para sacudirte de pies a cabeza y después sonreír como si no hubieran hecho nada. Es innegable que amas ser independiente y lo que más detestas es a aquellas personas que se sienten con el derecho de opinar sobre tus decisiones. Es simple, le das a los demás lo mismo que recibes de ellos.

Si algo no toleras es la hipocresía y no piensas regalarle sonrisas a quien sabes que no vale la pena. Es claro que tienes defectos por todos lados, como cualquiera, pero eso no le da derecho a nadie de minimizar tus actos y lo mucho que te esfuerzas cada mañana. Y vaya que siempre tienes un montón de cosas qué hacer, pese a que se te vea tranquilo, por dentro tu mente nunca para.

Los nacidos el 22 de septiembre, son seres con conversaciones que te llevan a otro nivel. No les gusta centrarse en cosas banales, quieren más, algo que verdaderamente ponga a prueba su capacidad mental. Es por ello que valoran el tiempo de la otra persona, si realmente no siente una conexión prefiere seguir su camino.

Virgo es muy selectivo, no va por ahí sonriendo con todos, hablando con todos y mucho menos divirtiéndose con todos. Sin embargo, una vez que se vuelve parte de tu círculo de amistades te enseña el verdadero valor de la lealtad, la comprensión y el amor real. Virgo no es el más afectivo del mundo, tal vez el repartir besos y abrazos, no sea precisamente lo suyo, pero estará justo cuando el resto se marche. No te abandona cuando más lo necesitas. Es un signo que te llena de energía, que te recuerda tus cualidades, que te invita a romper con tus miedos. Su transparencia se nota a kilómetros y cuando alguien no está en su misma vibra, no dura mucho tiempo en su lista.

Eso no quiere decir que se crea superior al resto, sabe que en su personalidad hay rasgos negativos que tiene que trabajar para mejorar su versión. Porque no siempre es reservado, ni prudente. Hay momentos en los que pierde la cabeza y es mejor que se alejen. Para empezar, puede ser la persona más escéptica, por más que te esfuerces en demostrarle algo, le va dar una y mil vueltas. La gente dice que es inconstante, pero él prefiere decir que es el arte de ser minucioso. Tienes que bajarle a tu exageración, porque se te pueden ir bonitas oportunidades.

Tu símbolo astrológico es la Virgen, es quien te recuerda que no hay que rendirse. Es la de la fortaleza, pero también la de la prudencia. Tu lado versátil, el que está dispuesto a demostrar que puede con todo lo que la vida le tenga preparado. Tu elemento es la Tierra, es quien representa la serenidad que hay en tus pasos, la estabilidad, sencillez y plenitud. Tu planeta regente es Mercurio, es quien te abre las puertas a ir más allá de tu conciencia. Ahí habita tu claridad y también la valentía de hacer algo diferente. Es tu parte comunicativa y viajera. Entre tanto, la numerología dice que tus números de la suerte son el 4, 5, 11, 17 y 22.

Si has nacido el 22 de septiembre, en el amor eres un ser confiable, no te gusta lastimar a la persona que te está entregando su tiempo. Consideras un acto de valentía poner el corazón en las manos de un nuevo amor. Así que prefieres poner las cartas sobre la mesa desde un principio, no estás para ir saltando de cama en cama y menos si tus emociones están de por medio. Quieres una pareja consciente, alguien que tenga las ganas de amar desde lo más profundo. Un ser que busque la paz, el cuidado, el afecto. Lo que más odias es la traición, no estás para dar segundas oportunidades a nadie y por supuesto que no te tragas los argumentos falsos que supuestamente justifican su falta de compromiso.

Eres como tu color de la suerte, el azul marino, el de los que tienen el coraje de algo diferente. De los que pueden cambiar el rumbo de su vida en un impulso, para bien. Eres sinónimo de amor, de lealtad, de elegancia. La persona que deja un antes y después en la vida de cualquiera.