Si has nacido el 4 de julio, sabes que la vida es así, a veces tienes que respirar profundo, tragarte tus palabras, limpiarte las lágrimas y continuar. Cada piedra en tu camino te ha ayudado a convertirte en un ser temerario, en alguien que se atreve, aunque por dentro le aterre fracasar. Eres un alma dulce, pero con un carácter impetuoso que cuando alguien intenta desafiar te sale tu parte fiera, la resiliencia, la que está dispuesta a meter las manos al fuego con tal de luchar por esos sueños que un día planeó de pequeño. Sí, tal vez para algunos sea irritable, pero para otros es sinónimo de inspiración. Así es esto, no eres moneda de oro para caerle bien a todos. 

Eres Cáncer, esa es la razón por la que la mayoría del tiempo tienes una lucha interna con tus propias emociones, intentas comprenderte, pero luego te das por vencido, sobre todo, cuando tu parte melancólica se hace presente. Aún así, puede parecer que ya no puedes más, que estás hundido entre las profundidades de la negatividad y es ahí es cuando recoges cada uno de tus pedazos y empiezas a suturar sin presiones, sólo con la intención de sanar.

Eres así, un ser divertido, con la juventud en el alma y que siempre pone la amabilidad por delante. Si hay algo que te distingue del resto es tu parte intuitiva, porque escuchas lo que te dice tu cuerpo, sobre todo, cuando personas se acercan con malas intenciones. Aunque hay momentos en los que tu lado dulce te impide ver lo malo de las personas y ahí es cuando se aprovechan. 

Los nacidos el 4 de julio, son almas persistentes, auténticas y cuidadoras. Son quienes una vez que te prometen lealtad te cumplen hasta el último de tus días, no importa si el vínculo se rompe, no son de los que divulgan lo que se contó en amistad. Así son los cancerianos, te enseñan lo que es ser incondicional, atento y respetuoso. A veces, derrochan tanta luz que se convierten en el impulso que el resto necesita y no siempre se dan cuenta. Y es que no ayudan con la intención de recibir lo mismo a cambio, simplemente lo hacen porque les nace del corazón. Son el tipo de persona que mueve cielo, mar y tierra, con tal de dibujar una sonrisa en tu rostro. No es que evadan la realidad, también pueden sentir que ya no pueden más y la depresión se convierte en su sombra, pero han aprendido que la vida es así, cambia de la noche a la mañana y los tragos amargos son parte de ello. 

Hay ciertas partes negativas en tu personalidad, mismas que pueden hacer que pierdas el equilibrio, sobre todo, a nivel sentimental. La primera es que tu mal carácter no hace distinciones, si estás de malas y alguien se atraviesa en tu camino que Dios lo bendiga, porque no salen palabras muy amables de tu boca. Cuando te empiezan a molestar puedes llegar a ser terriblemente cruel. Pero también está tu parte hipersensible, que hace que cambies de un estado eufórico a la completa nostalgia. Es por eso que lo mismo eres tímido que temerario, es mejor que te den tu espacio porque puede ser peligroso. 

Tu símbolo astrológico es el Cangrejo, es el maremoto de tus emociones, tu parte depresiva, malhumorada, tierna, es quien no permite que te des por vencido y que siempre quiere más. Tu elemento es el agua es quien influye en tu lado poderoso, el que resiste el cambio, el que se deja llevar y simplemente aprovecha cada oportunidad. La Luna es quien te gobierna, la que simboliza a la familia, la mujer, el hogar, es tu lado cariñoso y encantador. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son 4, 5, 12, 19 y 27. 

Si has nacido el 4 de julio, cuando decides poner tu corazón en las manos de alguien más eres muy emocional, espiritual y apasionado. No eres alguien que se ande con medias tintas, amas o no amas y, esperas lo mismo de la otra persona. Sin duda, la lealtad está en tu lista de requisitos indispensables, te gusta tener la seguridad de que estás invirtiendo tiempo en un vínculo a largo plazo. Eres atento y haces lo que esté en tus manos para mantener la sonrisa en tu pareja. La confianza es algo que no puede faltar y puede que tu lado voluble se haga presente, pero siempre gana lo que hay en tu corazón. 

Eres como tu color de la suerte, el plateado, porque brillas, porque tienes un toque de elegancia, porque te robas las miradas y porque no cedes fácilmente. Eres quien representa la energía, el desafío, la lección de cada experiencia. Eres así, quien tiene la valentía de acariciar sus heridas, abrazar el dolor y pintarse una sonrisa en el rostro. Eres un ser reservado pero cuando le abres la puerta de tu vida a alguien, lo haces de par en par. Todo o nada, ese es tu lema.