¿QUIÉN ES CAPRICORNIO?

Si has nacido entre el 22 de diciembre y el 20 de enero, eres Capricornio, un signo cardinal, femenino y de tierra regido por el planeta Saturno. Eres el décimo signo del zodiaco y estás en oposición directa con Cáncer, recibes tu nombre de la constelación Capricornio (la Cabra)

Puedes ser de todo, menos típico. No eres muy bullicioso ni ruidoso, caminas lentamente pero con paso firme y eres de esas personas que pase lo que pase siempre gana. Eres un gran estratega y esperas el triunfo sin precipitarte, solito llegará a ti. Y lo sabes.

Te gusta estar rodeado de gente, pero no de tontos, así que, si ves a alguno, rápido los echas de tu entorno. Quizás porque te gusta aprender y empaparte de otros intelectos prefieres a la gente inteligente, a las personas que pueden aportarte cosas nuevas.

Tu aspecto es tranquilo al principio, transmites demasiada seguridad y los demás siempre creen que sabes lo que haces y lo que quieres. Aunque por dentro puedas ser algo inseguro en ocasiones (muy pocas la verdad) no lo vas a sacar a la luz. Nadie va a notarlo, excepto las personas de mucha confianza que ya te conocen.

Odias aceptar órdenes, eres constante y bueno en las cosas que haces por eso no aguantas que nadie te diga cómo o cuándo tienes que hacer algo. Admiras a los que son “superiores” a ti y solamente con ellos puedes comportarte, al fin y al cabo, saben más y puedes aprender cosas nuevas.

Intentas superarte día tras día, escalar poco a poco, sabes que tarde o temprano tu trabajo será reconocido y sueñas con eso bastante. Tu orgullo hace que muy pocas veces caigas y eres de los que prefiere equivocarse antes que no haber hecho algo que deseaba.

De nada sirve pelear contigo, al final el resultado siempre es el mismo, ganas, y eso irrita a muchos. Tú lo sabes y te encanta.

Algunos creen que pueden engañarte, confundirte o embaucarte, tienen mucho que aprender porque es difícil hacerlo. Puedes parecer inofensivo pero eres duro y resistente. Avanzas persistentemente, sin prisa pero sin pausa y te las arreglas para asimilar presiones, obligaciones y decepciones con calma, aunque por dentro estés que echas fuego.

A pesar de que a veces parece que te desvías en tu camino, es sólo una apariencia, porque no te mueves ni un centímetro de él. Siempre vas hacia arriba, hacia delante, hasta conseguir tu meta. Es por eso por lo que sueles llegar el primero, aunque otros te adelanten en algún momento de ese camino.

Eres ambicioso, ¿se nota verdad?, aunque es algo que sueles tener bastante escondido en ti, pero a veces, esa ambición hace que quieras empezar desde arriba, en el lugar que te pertenece. Si eres de esas personas, todo puede acabar muy mal. Terminarás convirtiéndote en alguien frío, egoísta y pesimista que no se logra satisfacer con nada.

Normalmente tus decisiones tienen que estar siempre bien tomadas, te gusta sentirte seguro y eso lo aplicas en tus relaciones y en tu economía. Cuando algo no va bien en alguno de esos dos ámbitos te agobias demasiado y puedes volverte un ser sin sentimiento alguno, sientes estrés y muchas de las veces por esto, no avanzas y te estancas.

Cuando hay una oportunidad a la vista, tú la agarras sin pensarlo dos veces, da igual quien se quede en el camino, tienes claro que en la vida hay trenes que sólo pasan una vez y que lo tomas o lo dejas. Así de sencillo.

Te gusta el dinero pero prefieres la gloria, no te interesa ser la imagen de nada porque para ti, esas personas son simples muñecos de los que están detrás manejando los hilos. Tú sabes que te interesa mil veces más pasar desapercibido ante los demás sin que sepan que, probablemente seas tú, quien manipula esos hilos desde el otro lado.

  • Transmites demasiada seguridad aunque por dentro estés destruído
  • Eres orgulloso y eso te lleva a conseguir lo que quieres
  • Siempre vas hacia arriba, hacia delante, hasta conseguir tu meta
  • Cuando hay una oportunidad a la vista, tú la agarras sin pensarlo dos veces
  • Te las arreglas para asimilar presiones, obligaciones y decepciones con calma