¿El amor duele? Duele que no te correspondan, que no puedas dejar de pensar en esa persona e imagines el momento en el que sus almas se encuentran. Duele que des y des sin recibir nada a cambio, duele conformarte con su sonrisa a medias y sus mensajes escasos, eso duele. Hay parejas en los signos del Zodiaco que son un completo desastre, si deciden tener algo sus vidas pueden volverse grises, hirientes y frustrantes. La compatibilidad no es un juego y para estar juntos no basta el amor. Vamos a ver cuáles son las 12 parejas más desastrosas del Zodiaco.

1.- Aries y Tauro
El amor entre Aries y Tauro es muy real, sus miradas son las que se entienden, pero sus manías chocan muchísimo al grado de decirse cosas muy dolorosas. Los dos son signos tercos y fuertes, no les gusta quedarse callados cuando algo no les agrada. Tauro es muy controlador para el gusto de Aries y Aries tiene momentos arrebatados y explosivos que pueden partirle el corazón a Tauro.
2.- Tauro y Sagitario
La razón por la que Tauro y Sagitario quedan flechados es porque son como el blanco y el negro. Tauro respira libertad cuando está con Sagitario y Sagitario es más responsable con la rutina de Tauro. Sin embargo, llega un punto en el que se cansan, Tauro empieza a regañar por todo a Sagi y lo juzga diciendo que es flojo o que todo se lo toma a juego. Tarde o temprano el que sale huyendo es Sagi, quiere una pareja no una figura paterna.
3.- Géminis y Capricornio
Una relación de locos, es la que surge entre Géminis y Capricornio, los dos son sumamente intensos a su estilo y cuando se les mete una idea en la cabeza que el otro no acepta la guerra empieza. Capri se desespera por la espontaneidad de Géminis, no comprende cuando se toma todo a la ligera y le cuesta comprometerse. Géminis se frustra cuando Capri es demasiado cerrado y siempre sigue una rutina en todo. Sin duda, Géminis ama el cambio y Capri huye de él.
4.- Cáncer y Acuario
Definitivamente, Cáncer y Acuario son como agua y aceite cuando se trata de amar. Eso no quiere decir que lo que sientan el uno por el otro sea falso, pero si quieren mantener la llama encendida van a tener que ceder en muchos aspectos. Acuario es un alma libre y se siente agobiado ante las preocupaciones de Cáncer. Y Cáncer honra la palabra hogar, le gusta compartir tiempo y aventuras juntos, pero Acuario pide a gritos su espacio, ¡no será fácil!
5.- Leo y Escorpio
Un amor explosivo, cambiante y hasta hiriente. En el momento en el que Leo y Escorpio se atraen se desborda la intensidad en el aire, en sus primeros encuentros es prácticamente imposible que no se besen. Aman demostrar lo que sienten, pero una vez que la flama del enamoramiento se va apagando sus verdaderas caras no se entienden muy bien. Escorpio es más emocional que Leo y no le gusta que minimicen lo que siente. Además, Leo es muy encantador y coqueto, lo que enciende los celos de Escorpio.
6.- Virgo y Sagitario
El amor entre Virgo y Sagitario es un poco tibio desde el primer momento. Digamos que sus mentes son las que conectan, se admiran mucho y eso puede motivarlos a ir más allá. Sin embargo, se dan cuenta de que necesitan más que besos y ahí es cuando el compromiso se vuelve incómodo. Sagi es muy desapegado, no le gusta sentir que Virgo lo gobierna y Virgo cuando se siente rechazado no dice nada, pero inesperadamente abandona la relación.
7.- Libra y Virgo
Lo que comienza como un coqueteo, salidas divertidas y pláticas interesantes, se puede convertir en una relación caótica e insana. Cuando Libra y Virgo deciden estar juntos su día a día es muy impredecible. Para empezar a Libra le cuesta muchísimo formalizar, pues el lado frío de Virgo no lo convence del todo. Virgo es más práctico y Libra es enamoradizo, aunque no lo diga. Esa falta de comunicación puede crear una barrera que difícilmente se rompe, es una tensión que duele.
8.- Escorpio y Aries
Un amor poco convencional, de esos que te atrapan hasta quedarte sin aliento, pero una vez que estás dentro no te sientes amado completamente. Escorpio y Aries son signos explosivos, competitivos y muy intensos. Para ellos no hay grises, se aman o se detestan, por eso en sus peleas pueden decirse de lo peor. Ambos son fuertes y controladores, necesitan amarse muchísimo para superar sus discusiones.
9.- Sagitario y Capricornio
¿Te ha pasado que estás con una pareja y te vuelves más serio? Eso es lo que sucede cuando Sagi se enamora de Capricornio, no puede mostrar su verdadera personalidad porque se siente juzgado. Pueden adorarse física y emocionalmente, pero sus rutinas son muy diferentes y ahí es cuando empiezan los problemas. Capri quiere que Sagi sea más centrado y Sagi lo único que busca es un amor para compartir su lista de aventuras.
10.- Piscis y Virgo
¿Qué pasa cuando un corazón demasiado sensible se conecta con un corazón demasiado perfeccionista? La combinación no es muy buena y eso no significa que Virgo no pueda amar a Piscis, lo hace, pero a su manera. Piscis es más soñador y Virgo tiene los pies bien puestos sobre la tierra, se frustra ante la actitud relajada de Piscis. En el dormitorio se entienden muy bien, pero a la hora de compartir el día todo se puede desmoronar.
11.- Acuario y Tauro
Sin duda, el vínculo entre Acuario y Tauro no pasa por casualidad, son deudas que tienen de vidas pasadas y que cuando se encuentran lamentablemente las cosas no salen como esperan, pero se quedan con lecciones maravillosas. Tauro es la presión que Acuario necesita en un momento específico de su vida, le ayuda a tomar las riendas y a dejar de postergar. Mientras que Acuario le agrega un toque relajado a los días de Tauro y le hace ver que la vida es mucho más que lo material. Sin embargo, suelen fracasar, funcionan más como amigos.
12.- Géminis y Cáncer
Los chistes, las pláticas divertidas y profundas son indispensables para que la relación entre Géminis y Cáncer sea amorosa. Sin embargo, no suelen tener éxito, pues sus maneras de ver la vida son opuestas. Géminis ama hablar con la gente, salir a divertirse y romper con las reglas. Pero Cáncer es más hogareño, sensible y puede tomarse la actitud de Géminis como una falta de respeto. Si no hablan sobre sus inseguridades pueden guardar rencor y terminar muy mal.